Luego de tres reuniones técnicas de más de 22 países, quedó listo el denominado Esquema Hemisférico en contra de la Delincuencia Organizada Trasnacional, a través del cual se pretende frenar la expansión de las grandes organizaciones delictivas que operan en el continente, entre ellas los cárteles mexicanos del narcotráfico.

 

El diseño final del plan y su mecánica de establecimiento serán presentados mañana, en un evento al que asistirán representantes de todos los países del continente involucrados y que será presidido por el presidente Felpe Calderón, en el Alcázar del Castillo de Chapultepec, en la Ciudad de México.

 

En esa misma conferencia se hará oficial la fecha en la cual entrará formalmente en operación esta nueva estrategia.

 

El esquema, auspiciado por la Organización de Estados Americanos (OEA), cuenta con la participación de más de dos decenas de naciones, entre ellas Estados Unidos, Brasil, Colombia, Chile, Argentina, Guatemala y Costa Rica, entre otros. Destacan las ausencias de Cuba y Venezuela, que mantienen diferencias con el organismo internacional.

 

Autoridades de la PGR explicaron que el nuevo plan hemisférico homologa los recursos operativos y legales con que cuentan los distintos países para el combate a las grandes estructuras delictivas y establece protocolos de actuación en temas relacionados con la investigación, la inteligencia y el intercambio de información.

 

Se trata, añadieron, de que las acciones que realice una corporación o país, en particular, arrojen resultados que puedan ser aprovechados por otras naciones de la región.

 

En la VI Cumbre de las Américas que tuvo lugar en Cartagena de Indias en abril, los países reconocieron que las grandes organizaciones delictivas del continente, como los cárteles de narcotráfico, han aprovechado la falta de coordinación entre los países para facilitar la conformación de sus redes de operación.

 

Tras la aprobación de la iniciativa presentada por México para el diseño de un nuevo esquema de coordinación, se llevaron a cabo tres consultas técnicas en Cancún, Guatemala y Santiago de Chile, en las que se trazaron las bases generales respecto a la organización de la estrategia.

 

De la información difundida, hasta el momento se sabe que el plan continental estará centrado en dos ejes fundamentales: uno político y otro operativo.

 

Por el lado político se acordó conformar la denominada Comisión Interamericana contra la Delincuencia Organizada (CIDOT) dentro de la estructura de la OEA, que estará encargada de impulsar políticas públicas en materia de prevención y atención a víctimas y capacitación, entre otros.

 

En el ala operativa se creará el Centro Coordinador contra la Delincuencia Organizada Transnacional, con estructura propia y autonomía funcional, que será el responsable de coordinar y articular acciones estratégicas y operativas que faciliten el intercambio de información y datos de inteligencia.

 

Este día, los representantes de los países involucrados que ya se encuentran en el Distrito Federal, sostendrán diversas reuniones para afinar los últimos detalles del plan que será presentado mañana.