El rector de la UNAM, José Narro Robles, mostró su preocupación sobre las “líneas de conducta religiosa” que se oponen a la educación en la comunidad Nueva Jerusalén, y pidió a la autoridad poner orden en esa situación.

 

El académico exhortó a velar por la educación de los niños que aún no inician las clases correspondientes al ciclo escolar 2012-2013.

 

“Me parece muy lamentable que se pueda evitar que niños tengan acceso a la educación pública en lugares en donde se requiere. No puede uno estar de acuerdo, de ninguna manera”, declaró Narro Robles.

 

Por su parte, Juan Díaz de la Torre, Secretario General Ejecutivo del CEN del SNTE, lamentó la “pasividad de la SEP y en particular su titular, José Ángel Córdova Villalobos, en ofrecer las condiciones de seguridad necesarias para que en La Nueva Jerusalén, los niños y jóvenes reciban educación de calidad, laica y gratuita.

 

El SNTE advierte que independientemente del conflicto político-religioso en la Nueva Jerusalén, debe prevalecer el diálogo, y es obligación de la SEP y de las autoridades educativas del estado, garantizar los derechos constitucionales, informan en un comunicado.

 

La suspensión violenta de clases en La Nueva Jerusalén era previsible, pues desde agosto del año pasado los pobladores hicieron públicas las pretensiones de un grupo religioso, agravándose el pasado 6 de julio con la destrucción de la escuela “Vicente Guerrero”.

 

En la misiva del SNTE, asegura que las omisiones por parte de la autoridad provocaron que el 20 de agosto se suscitara la agresión contra los maestros y demás integrantes de la comunidad escolar.