La Procuraduría General de la República (PGR) congelará las cuentas bancarias vinculadas al Grupo Financiero Monex como parte de las investigaciones que lleva a cargo la dependencia sobre la presunta coacción del voto por parte del PRI.

 

Este trámite se consumará cuando la Secretaría de Hacienda y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) confirmen a la PGR los datos de las cuentas que le fueron requeridas para determinar si están vinculadas con posibles operaciones irregulares a través de la emisión de tarjetas de beneficios.

 

El congelamiento de cuentas y otros instrumentos bancarios se daría dentro de la averiguación previa iniciada por la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (FEPADE) a partir de la información proporcionada por la Unidad de Fiscalización del Instituto Federal Electoral y de lo aportado en denuncias presentadas por el Partido Acción Nacional (PAN) y la coalición Movimiento Progresista.

 

De acuerdo con la información de los denunciantes se habrían invertido cerca de 140 millones de pesos para que, a través de Monex y sus filiales, se expidieran tarjetas de beneficio, algunas bajo el esquema “Sí Vale”, las cuales fueron entregadas a presuntos operadores de la campaña de Enrique Peña Nieto.

 

Se trata de hechos, de acuerdo con la información con la que cuenta FEPADE, que habrían ocurrido durante el periodo de campaña electoral, principalmente de abril a junio.

 

Por las facturas entregadas al IFE y remitidas a su vez a la FEPADE se ha identificado a dos empresas con razón social Comercializadora e Importadora EPFRA y Grupo Comercial Inizzio como las que habrían movilizado los referidos recursos económicos hacia Monex para la emisión de las tarjetas y vales.

 

Otra de las pruebas presentadas son dos plásticos de Monex entregados por el PAN, que estaban en poder de coordinadores del PRI en Guanajuato, y las cuales fueron utilizadas supuestamente para la coacción del voto.

 

La PGR estableció un mecanismo de coordinación con la CNBV y Hacienda, para profundizar en la recopilación de información y perfeccionar la averiguación previa.

 

En el caso de Monex, además de los requerimientos de información respecto a los contratos firmados con las empresas bajo investigación, se procederá con la congelación de las cuentas y otros instrumentos financieros que estén vinculados con los presuntos actos irregulares que se han denunciado.

 

En cuanto a EPFRA e Inizzio, la Procuraduría ya inició la verificación de esas empresas, los registros públicos de la propiedad, inversiones realizadas, favorecidos de las tarjetas de beneficios por las cuales pagaron cantidades millonarias a Monex, y demás elementos que permitan construir las redes de vínculos.

 

El paso posterior será determinar e identificar a los individuos que pudieron incurrir en estas conductas delictivas, ya sea de las referidas empresas, del mismo PRI o de otros particulares, toda vez que la FEPADE, como cualquier otra fiscalía, sólo puede imponer sanciones penales a personas físicas.

 

Se trata de un procedimiento de investigación complejo, indicaron fuentes de la PGR, que llevará como mínimo dos meses antes de que se resuelvan las primeras líneas de investigación y se determine si hay elementos que permitan presumir que se cometió un delito.

 

Ningún delito electoral se encuentra tipificado como grave en el Código Penal Federal, por lo que las personas que resulten indiciadas podrán enfrentar su proceso en libertad.

 

No obstante, si se confirma que hubo movimiento de dinero en efectivo cuyo origen no pueda verificarse para la contratación de servicios financieros con Monex, la Procuraduría -a través de otras instancias como la SIEDO- iniciará un nuevo desglose del expediente por la comisión de delitos graves, como el de operaciones con recursos de procedencia ilícita.

 

No es la primera vez que el referido grupo financiero se ve involucrado en investigaciones de este tipo. El último caso hecho público es el de lavado de dinero de los ex gobernadores Tomás Yarrington y Eugenio Hernández, y en el cual los servicios de Monex fueron utilizados para transferir efectivo de México a Estados Unidos.