Vestidos en gasa que nos llevan a un mundo lleno de feminidad y sensualidad, prendas de organza en todos los tonos imaginables del azul, pasando por el homenaje a divas del soul e imágenes femeninas a través de una delicada y minimalista estética. De todo se vio en la semana de la Alta Costura de la moda que se llevo a cabo del lunes 23 al jueves 26 de enero en Paris.

 

En calidad de miembro invitado, definitivo o corresponsal, de la Federación de la Alta Costura, desfilar en la Semana de Paris es un privilegio. Cada año, e incluso cada temporada, la lista varia; para este año los afortunados de recibir tal honor fueron Chanel, Dior, Givenchy, Gaultier, Azzedine Alaïa, Armani, Elie Saab, Valentino y Versace, entre otros.

 

Considerada una de las más importantes e influyentes plataformas del fashion a escala mundial, la Semana de la Moda de París logró, como siempre, reunir a un buen número de celebridades, tanto en el sillerío como sobre la pasarela. Las mayores expectativas estaban sobre el segundo desfile de Bill Gaytten para Dior, luego de que el de otoño-invierno 2011 fuese considerado “pobre”. ; y sobre el regreso de Versace a la alta costura, luego de ocho años jugando en la liga popular y vendiendo sus diseños en H&M.

 

En los desfiles se vieron piezas que se aproximan mas al arte que a simples prendas de vestir, las modelos en estos desfiles se convierten simplemente en marcos para que el espectador pueda contemplar estas obras de arte.

 

Ahora que la semana ha acabado solo queda, hacer un breve recuento sobre lo visto y esperar con ansia los desfiles de Otoño – Invierno.

 

 

Desde la inmensidad del cielo

El Kaiser de la moda, Karl Lagerfeld, convirtió la pasarela de Chanel en la cabina de un avión “para estar cerca del cielo”.

 

Y es que el color del cielo fue el dominante en los diseños. 154 tonalidades de azul para 60 clásicos de la firma, el traje sastre de tweed y los vestidos de coctel.

 

La colección fue sobria y etérea, sublime por sus bordados y su simplicidad, visiblemente inspirada en la esfera celeste y sus múltiples maravillas, con algunos toques Charlestón, de los alegres años 20 del siglo pasado.

 

En cierta forma, el desfile estuvo dedicado a la belleza de las piernas, pues casi la mitad de los 60 modelos presentados fue corto, sin llegar a ser mini, pero siempre a cierta distancia de las rodillas.

 

Tules delicadamente deshilachados, pequeñas y grandes mangas, con ribetes, aladas, bordadas; bolsillos bajos como los del traje de novia aunque no siempre ocultos; abundantes escotes barco, sobrios escotes en V; y conjuntos largos muy ajustados o, todo lo contrario, rectos, fluidos y anchos, fueron otras características Chanel anunciadas para el verano que viene.

 

El retorno de la Medusa

La Maison Versace tenía ocho años de no presentarse, pero con su colección de Primavera haute couture 2012, abrió la semana de París.

 

A pesar de estar acorde a las tendencias de esta temporada, con sus shorts y blusas de encaje, atuendos futuristas y hermosas mujeres en un escenario que evocaba exceso en cuanto a lujo se refiere; la colección no fue lo esperado. Donatella Versace, quien se caracteriza por su extravagancia, se fue a lo seguro, y presentó quince exclusivos modelos de noche y de cóctel.

 

Muy escotados y/o transparentes, con pronunciadas aperturas en la espalda o en el lateral de la falda, los vestidos de noche Versace, sus conjuntos cortos con escote palabra de honor y sus mini-shorts ultra-sexy se adornaron en ocasiones con relieves dorados, simétricos o asimétricos, para contener volúmenes curvos levemente futuristas.

 

Teñidos de verde lima, amarillo limón y rojo coral, Versace mostró seis vestidos monocolores de tonos muy vivos, casi fluorescentes, también por el brillo de las lentejuelas, pedrerías y materias con los que habían sido confeccionados.

 

 

Hay vida después de Galliano

Luego de un año de estar bajo el escrutinio de todos por tener un diseñador interino, ya que Galliano fue despedido en marzo del 2011, la casa Dior presentó su segunda colección diseñada por Bill Gaytten.

 

La primer visión de esta colección es una silueta femenina, en donde Gaytten renueva el look Dior.

 

Como muselina, tul o organza, la seda desfiló bajo todas sus formas. Los cortes y las costuras quedan a la vista, con sobrecosturas bordadas. “Es como una radiografía de la casa Dior, donde el interior de las prendas se desvela”, explica Bill Gaytten.

 

El negro predomina, y también el berenjena, el rojo chillón, que tanto le gusta a la casa, o el beige, asociado a veces al rosa. La cinturas aparecen ceñidas, con chaquetas drapeadas o vestidos con volumen, a menudo plisados. Para la noche, triunfan unos impresionantes vestidos de baile al estilo miriñaque, negros y blancos o rojos brillantes.

 

 

Una moda en rehab

Solo el enfant terrible de la moda, Jean-Paul Gaultier, puede lograr algo así. Una colección completa inspirada en el look de Amy Whinehouse. ¿Como generar un concepto que sea respetado por la elite, que sea fiel a la cantante y a la vez mostrar su humor característico sin caer en lo ridículo?

 

Llena de siluetas delgadas vestidas en encaje, piel y lentejuelas, fue una combinación entre el mundo punk y underground de Londres con la alta costura y sofisticación parisina.

 

Repleto de color, de bordados de lujo, materiales exclusivos y osadías que sólo la alta costura puede permitirse, la colección de Gaultier revistió con el estilo de Amy la década de los ochenta del siglo pasado, evocación a su vez de los cincuenta y sesenta. Un estilo en plena armonía con las tendencias que desde sus pasarelas vienen imponiendo el modisto francés.

 

Gaultier se lució, sus creaciones y su pasarela trajeron de vuelta a Amy Whinehouse recordándonos que hay cosas ,que a pesar de que ya no están, siguen siendo actuales.