El jefe de gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard incumplió su compromiso de lanzar el lunes, 16 de enero, la licitación internacional de una planta de biogás para el Bordo Poniente.

 

Extraoficialmente, fuentes del gobierno capitalino comentaron a 24 HORAS que podría aplazarse hasta febrero, debido a que se busca que sea en los mejores términos.

 

El 11 de enero, Ebrard Casaubón, declaró que su principal preocupación era la recuperación del gas metano acumulado en el basurero, el más grande a cielo abierto en el mundo, “eso es lo que a mí más me preocupa… esa ha sido mi preocupación número uno”.

 

De concretarse, esta licitación será una de las más grandes al utilizar el material acumulado por la descomposición de más de 70 millones de toneladas de desechos que serán utilizadas para proveer de electricidad a toda la red del alumbrado público de la ciudad así como a la línea 12 del metro. En el proceso de elección se espera que participen el Centro Mario Molina y la Fundación William Clinton.

 

La inversión en este proyecto se estima de, aproximadamente, dos mil millones de pesos y se espera otorgar una concesión de 25 años.

 

Para especialistas el tema se volvió complejo, Gustavo Viniegra, investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana “las controversias de este problema tienen más tintes políticos que técnicos y cada vez resulta más difícil la solución del mismo”.

 

Carlos Gay, investigador del Centro de Ciencias de la Atmósfera de la UNAM, consideró como adecuada la decisión de la administración capitalina de utilizar el Bordo Poniente para la construcción de la planta de biogás; sin embargo, sugirió que este proceso sea transparente y exista la información adecuada a la ciudadanía.

 

En el GDF no sólo es incierta la fecha en que saldrá tal licitación, también los acuerdos entre la administración de Marcelo Ebrard y la de Eruviel Ávila, en el Estado de México (Edomex), para llevar a cuando menos cuatro municipios de esa entidad los desechos de la capital (Ixtapaluca, Cuautitlán, Tecamac y Toluca).

 

Las declaraciones más recientes de las autoridades municipales del Estado de México corresponden a las de Humberto Navarro de Alba, alcalde de Ixtapaluca, quien advirtió, que será temporal el depósito de los desechos de la ciudad en la mina El Milagro, a pesar de que el relleno sanitario cumple con las normas ambientales. En entrevista, señaló que se espera sean entre mil 500 y dos mil toneladas de basura al día las que lleguen procedente del Distrito Federal.

 

El 9 de enero la alcaldesa de Cuautitlán, Alejandra del Moral, aseveró que no se permitirá que el Distrito Federal deposite en forma definitiva su basura. Ese día la funcionaria advirtió que “los problemas metropolitanos no se resuelven ignorando a las instancias municipales” y confió en que el gobierno del Estado de México “nos apoye, privilegiando el interés de los mexiquenses por encima de cualquier otro”.

 

Ello sin olvidar que expertos explicaron a 24 Horas que los municipios disponen de leyes para modificar o anular cualquier convenio, lo cual indica que en esta coyuntura cualquier acuerdo es frágil. Los expertos en leyes municipales aseguran que este problema no se resolverá en unos días ni en un año porque el 2012 cambiará todo el panorama político en el país y eso puede echar por tierra cualquier negociación.

 

El fin de semana el Congreso del Estado informó que hará un exhorto a los 125 municipios para que cumplan el código de biodiversidad sobretodo en lo que se refiere a la obligatoriedad de la separación de basura.