A partir de hoy entró en operación la Unidad de Mediación de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF), mediante la cual la víctima y el acusado de un delito no grave podrán “negociar” la solución de un delito y reparación del daño, sin necesidad de que el Ministerio Público consigue la averiguación a un juez.

 

El procurador capitalino Miguel Ángel Mancera indicó que casos como los robos de baja cuantía, las lesiones menores, los fraudes y otros asuntos principalmente de índole civil o mercantil, serán susceptibles de ser mediados mediante este mecanismo de justicia alternativa.

 

“Lo que pretendemos lograr es despresurizar hasta en un 10% la carga de asuntos penales que existe en las fiscalías desconcentradas con este mecanismo”, indicó.

 

Se trata de un esquema totalmente gratuito en el que las partes involucradas dialogan la posible solución al conflicto, bajo la asesoría y supervisión de un mediador. El proceso puede durar menos de un mes.

 

En caso de que la negociación fracase, el asunto es turnado de vuelta al Ministerio Público, quien integrara y en su caso consignará la averiguación ante el juez penal correspondiente.

 

La mediación ya ha sido probada exitosamente en la capital del país, en los casos de los llamados “choques lamineros”, los cuales se resuelven ahora en los juzgados cívicos y no pasan por las agencias ministeriales.

 

La Unidad de Mediación de la PGJDF se encuentra en el cuarto piso del llamado “búnker” de la dependencia, ubicado en la colonia Doctores, y tanto su construcción como la puesta en marcha requirieron de una inversión de seis millones 900 mil pesos.

 

En un inicio, se cuenta con siete mediadores especializados, siete orientadores y 13 trabajadores administrativas auxiliares.

 

Mancera reconoció que se trata de un primer paso y que la finalidad es contar con un mayor número de unidades de mediación en el mediano plazo.

 

La entrada en funcionamiento de este mecanismo de justicia alternativa era además una obligación contraída por el DF en el marco del proceso para la implementación del nuevo sistema de justicia penal.

 

Cabe señalar que la mediación es en cualquier caso voluntaria, por lo que ninguna víctima puede ser obligada por las autoridades a recurrir al sistema sin su consentimiento.

 

Además, en casos de delitos graves como homicidios, secuestros, extorsiones, o fraudes genéricos, es improcedente el proceso de mediación y el Ministerio Pública está obligado a integrar y consignar la averiguación que corresponda.

 

En la inauguración de la unidad de mediación estuvo presente el presidente del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal, Édgar Elías Azar, quien dijo que la resolución de conflicto de esta forma favorece también a los juzgados ya que ven disminuida su carga de trabajo.

 

“En el Tribunal hemos implementado formas de mediación en casos de justicia mercantil o civil que nos han permitido reducir hasta 40% la caga de trabajo; son mecanismos útiles que agilizan la impartición de justicia y además llevan consigo un ahorro de tiempo y dinero para las dependencias”, indicó.

 

Elías Azar adelantó que se trabajará en conjunto con el gobierno capitalino una iniciativa para que asuntos de índole familiar sean resueltos directamente por un juez, sin que intervenga el Ministerio Público.

 

 

Tabla

 

En cuatro pasos

 

1. La agencia del MP identificará casos factibles de mediación y sugerirá opción a denunciante.

 

2. La Unidad de Mediación integrará el expediente y citará a las partes.

 

3. Ante el mediador, la víctima y el ofensor dialogarán una solución al conflicto.

 

4. La Unidad de Mediación dará seguimiento al cumplimiento de lo dispuesto y reparación de daño.