El Consejo Consultivo de Bioseguridad Nacional de EU ha pedido a dos de las más importantes revistas científicas, ‘Nature’ y ‘Science’, que no publiquen los datos sobre las investigaciones que se están llevando a cabo sobre una nueva versión del conocido virus de la gripe aviar (H5N1).

 

Los resultados que han trascendido hasta el momento indican que este virus modificado en el laboratorio podría propagarse mucho más fácilmente a los seres humanos de lo que ya lo hizo en la última pandemia, que terminó con la vida de más de 300 personas en todo el mundo.

 

Según el Consejo, es una decisión  “preventiva”,  a fin de evitar que los datos sean mal utilizados y se conviertan en un arma potencial; es decir, temen que el virus modificado se convierta en una nueva herramienta bioterrorista, informó el diario el Mundo.

 

Por lo cual, han enviado una petición formal a ambas revistas para que no publicaran los estudios realizados por dos grupos de investigación que supuestamente crearon las formas mejoradas de la gripe aviar H5N1.

 

Por su parte, las dos revistas han anunciado en comunicados independientes que están trabajando con la Junta Asesora y han asegurado “que se toman este asunto muy en serio”, aunque “les irrita” la idea de la censura científica.

 

El virus de la gripe aviar es extremadamente mortal en las personas que están directamente expuestas a aves infectadas pero, hasta el momento, no ha mutado en una forma que pueda transmitirse fácilmente de persona a persona.

 

De acuerdo con ambas revistas, dos laboratorios de investigación han presentado documentos que muestran cómo ‘mejorar’ este virus haciéndolo más fácilmente transmisible entre los seres humanos.

 

Por su parte, los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) explicaron en un comunicado que querían llegar a un acuerdo con las revistas científicas para tener una serie de “recomendaciones no vinculantes” por las que se retengan los elementos clave pero se omitan los más peligrosos de estos estudios.

 

Además, informaron de que el gobierno estadounidense ya estaba trabajando en un sistema que permita el acceso seguro a la información de estas investigaciones.

 

Las revistas se oponen a la petición, diciendo que con ello se restringiría el acceso público a la información y los avances en los temas de salud pública.

 

“Es esencial para la salud pública que todos los detalles de los análisis científicos de los virus de la gripe estén disponibles para los investigadores”, afirmó en un comunicado el doctor Philip Campbell, editor jefe de ‘Nature’.

 

Pero también se aseguró que muchos científicos que estudian esta gripe tienen la necesidad de conocer los detalles de la investigación con el fin de proteger al público, por lo que están evaluando cuál es la mejor manera de proceder.

 

“Veremos las nuevas medidas adoptadas por el gobierno de EU”, comenta Alberts. “Y estableceremos un plan escrito, transparente, para garantizar que cualquier información que se ha omitido en la publicación se pueda proporcionar a todos los científicos responsables que lo soliciten como parte de sus legítimos esfuerzos para mejorar la salud y seguridad pública”, aseguró.