Desde el sábado pasado Enrique Peña Nieto, el aspirante más aventajado en las encuestas por la Presidencia, se convirtió en trending topic con el hashtag #LibreriaPenaNieto luego de que no supo responder cuáles eran los tres libros que habían marcado su vida durante la presentación de su ideario en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

 

Cinco horas después de ese resbalón en la FIL el priista escribió en su cuenta: “La Presidencia imperial de E Krauze y La silla del águila de C Fuentes, dos libros que disfruté leer y hoy confundí. Se los recomiendo”. De acuerdo con Nabor Garrido, consultor en participación de redes sociales y miembro de Social Media Club México, hubo problemas de comunicación en el equipo del mexiquense ya que “el primer error consistió en que no previeron que si Peña Nieto iba a participar en una feria del libro hubieran preparado una lista con los libros más importantes para el ex gobernador”.

 

Para Jorge Ávila, director general de DosenSocial, una de las cosas que no deben olvidarse es trazar los “riesgos de la marca”, esto es, preparar a las empresas, artistas o políticos a plantear cómo y de qué van a hablar en escenarios que se pueden presentar. “Si te preguntan esto qué dirías, si te equivocas en el nombre de alguien qué haces y quedarte en silencio no es una opción; hay que tener todas las opciones. En el caso de Peña Nieto es notorio que no tuvo una preparación previa a su entrada a las redes sociales, parece que está solo”.

 

Otra falla, dice Alejandro Rubio, socio de la empresa Philias, es que tras la confusión de autores “prevaleció una falta de humor por parte del priista para no reírse de sí mismo y con ello aminorar la intensidad de la discusión y participar en la conversación que le era adversa”. Hay dos ejemplos positivos de control de daños en Twitter; el primero fue el “juay de rito”, de Joaquín López-Dóriga, quien escribió que “aguantaba vara” tras las burlas por la manera en que pronunció una frase en inglés, y la otra es la del actual gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila, que apareció maquillado de más en un debate televisado y se convirtió también en trending topic con el hashtag #chapitas. El ex edil de Ecatepec se burló de sus “chapitas” en varias ocasiones y hasta adoptó un perro al que le puso ese nombre.

 

El domingo abundaron las bromas y críticas hacia el ex gobernador del Estado de México a las que se sumaron políticos de otros partidos, y cuando ya casi se veía el fin de la arremetida, durante los primeros minutos del lunes, su hija Paulina Peña Pretelini, (@Pau_95Pena), retuiteó a su novio José Luis Torre (@JoJoTorre) con un mensaje donde calificaba a los críticos de Peña Nieto como unos “pendejos” “envidiosos” de “la prole” por lo que Twitter volvió a incendiarse.

 

Jorge Ávila recomienda que cuando se asesora a una figura pública, artista, político, alto ejecutivo o empresario, también debe existir una preparación de la familia en las redes sociales donde se les explica cómo funcionan y el poder que tiene su voz por estas asociados a esa persona. “Se llama proceso de evangelización y consiste en varias líneas de trabajo que incluye la seguridad; se les pide no decir que son familiares de la figura pública para evitar que les pase algo; no dar declaraciones, mantenerse al margen y no opinar”.

 

En esto coincide Nabor Garrido: “otro problema en el equipo de redes sociales de EPN fue no revisar quién de los familiares del precandidato tuiteaba para evitar algún tipo de filtración o el retuit que vimos la madrugada del lunes; tuvieron que hablar con cada uno de ellos para tomar previsiones y explicarles que aunque tengan pocos followers son importantes por el hecho de que político es el que encabeza por mucho todas las encuestas por la Presidencia. No sé cómo pudo escapárseles ese detalle”.

 

Una de las reglas de Twitter, dice Ávila, es que las publicaciones no se borran ni se deben desactivar las cuentas. La de Paulina Peña fue desconectada a las 01:15 horas de la mañana. Fue hasta las 17:20 cuando volvió a conectarse y ofreció disculpas.

 

¿Qué sí hizo bien el equipo del ex mandatario? “Monitorear todo lo que se decía sobre @EPN y detectaron el retuit de @Pau_95Pena para desactivarla y tratar de encontrar una solución, aunque tarde pues ya había capturas de pantalla del mensaje de @JojoTorre y el retuit”.

 

Uno de los principales asesores del mexiquense, Luis Videgaray, tuvo que aclarar que la cuenta de Paulina Peña Pretelini se había cerrado y otras que habían aparecido eran falsas.

 

Por último, el hashtag #LibreriasPenaNieto alcanzó el 0.12 % del tráfico de Twitter entre sábado y domingo, mientras que el #soyprole el 0.3% en sólo unas horas. Para que un tema se convierta en trending topic debe repetirse de 800 a mil 200 ocasiones en una hora si es de madrugada; en el día es de 3 mil menciones en 60 minutos.