El fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI), Luis Moreno-Ocampo, llegó hoy a Libia, tres días después de la captura de Saif al-Islam, el segundo hijo del ex líder libio Muamar Gadafi, sin embargo la justicia libia ha advertido que no lo entregará.

 

Moreno-Ocampo se reunió con el primer ministro interino libio, Abderrahim al Kib, para tratar dónde serán procesados el hijo de Gadafi y al ex jefe de la inteligencia libia, Abdullah al-Senussi, por crímenes de guerra y contra la humanidad.

 

El fiscal de la corte dijo que Saif al-Islam no necesariamente tiene que ser juzgado en La Haya si el sistema judicial de Libia está a la altura, según la cadena árabe Al Arabiya.

 

Moreno-Ocampo y la fiscal adjunta Fatou Bensouda, quienes encabezan la delegación que viajó a Libia, se reunieron con las autoridades como parte de los esfuerzos de coordinación tras la detención de Saif al-Islam.

 

En un comunicado difundido esta mañana por la CPI, Moreno-Ocampo aseguró que las autoridades libias “están obligadas a cooperar con la corte internacional” y que tanto Saif al-Islam como al-Senussi “deben rendir cuentas ante la justicia”.

 

Tras las órdenes de arresto emitidas en junio pasado contra Saif al-Islam y al-Senussi, “la cuestión sobre dónde se celebrarán los juicios tiene que resolverse a través de consultas con la Corte y finalmente serán los jueces quienes decidan”, explicó el fiscal.

 

Tras reunirse con el fiscal de la CPI, el ministro interino de Justicia de Libia, Mohammed al-Allagui, advirtió este martes que su país no entregará al hijo del fallecido Gadafi a la corte de La Haya para ser juzgado por crímenes contra la humanidad.

 

“En pocas palabras, no vamos a entregarlo”, dijo al-Allagui cuando le preguntaron sobre si entregaría a la CPI a Saif al-Islam, quien fue capturado el sábado pasado en el sur de Libia.

 

El ministro libio de Justicia subrayó que “la ley libia aclara la competencia de los jueces libios en el procesamiento de sus ciudadanos”.

 

Las declaraciones de al-Allagui tienen lugar dos días después de que el vicepresidente y portavoz del Consejo Nacional de Transición (CNT), Abdelhafiz Ghoga, afirmó en rueda de prensa que ambos ex dirigentes serían procesados en territorio libio por un tribunal libio.

 

La CPI tiene competencias para juzgar crímenes siempre y cuando los mismos no sean perseguidos por las autoridades judiciales nacionales.

 

A su llegada al aeropuerto internacional de Trípoli, Moreno-Ocampo dijo a la prensa que no se reunirá con Saif al-Islam, en respuesta a versiones de fuentes libias de que podría viajar a Zintan, a unos 150 kilómetros al sur de Trípoli, donde está detenido el hijo de Gadafi.

 

Poco antes, fuentes libias cercanas a la delegación que acompaña a Moreno-Ocampo aseguraron que el fiscal de la CPI podría viajar a Zintan acompañado del fiscal general libio, Abdelaziz al Hisaidi, para conocer las condiciones en las que se encuentra Saif al-Islam.