LA HABANA. Cuba podría autorizar la creación de cooperativas en varios sectores, además del agropecuario, de prosperar estudios encargados por el gobierno a la Asociación Nacional de Economistas y Contadores (ANEC).

 

El presidente de la Sociedad Científica de Cooperativismo de la ANEC, Claudio Alberto Rivera, anunció a la prensa que se trabaja en lo que llamó una propuesta metodológica aplicable a cualquier tipo de cooperativa.

 

Citó sectores como los servicios gastronómicos, la construcción de materiales de vivienda, el sector artístico, de transporte, artesanos, pescadores y comercialización de alimentos agrícolas.

 

También adelantó que se trabaja en un sistema de contabilidad para esas entidades y en los elementos internos de su funcionamiento, tales como política contractual, precios y tributaria, entre otros.

 

En una afirmación poco frecuente en los medios oficiales, Rivera reconoció que el cooperativismo se presenta como una real alternativa de desarrollo para los países de América Latina y el Caribe ante la crisis económica global.

 

El economista oficialista insistió en que la cooperativa es, junto a la propiedad estatal, una de las dos formas de propiedad social socialista.

 

Afirmó que se están creando “las bases necesarias para que una vez que despegue (el proyecto) podamos marchar con éxito en un proceso que tiene muchas potencialidades y que ha demostrado su viabilidad”.

 

Sin embargo, advirtió que se trabajará en forma “mesurada” en la iniciativa “para no cometer errores”.

 

El gobierno del presidente Raúl Castro impulsa un programa de más de 300 reformas para “actualizar” el modelo cubano que incluye el desarrollo del trabajo por cuenta propia (autoempleo).

 

Economistas del gobierno e independientes llamaron a las autoridades a autorizar la creación de cooperativas, que hasta ahora sólo se permite en el sector agropecuario.

 

La Organización de Naciones Unidas (ONU) declaró el 2012 como el Año de las Cooperativas para subrayar la contribución de éstas al desarrollo socioeconómico y reconocer su impacto en “la reducción de la pobreza, la generación de empleo y la integración social”.

 

La Iglesia Católica de Cuba también instó al gobierno a analizar la conveniencia de permitir el funcionamiento de cooperativas atendiendo a sus “potencialidades para la actualización del modelo económico cubano”. (Notimex)