Cuando la muerte es inminente y los pacientes o la familia no logran entenderlo, los tanatólogos entran en acción para ayudarles a enfrentar la pérdida antes de que suceda.
 
«Cuando intervenimos, ayudamos a la familia a preparar un preduelo, y al paciente a prepararse desde la parte emocional como en lo económico», dijo Araceli Colín, especialista en tanatología que trabajó en el hospital Rubén Leñero.
 
El proceso del preduelo, explicó, comienza desde que diagnostican al paciente. Primero ocurre la negación, que despierta sentimientos de ir, pero finalmente llega a la aceptación de la muerte que es inevitable.
 
En este sentido, María del Carmen Alonso y Coronado, miembro de la Asociación Mexicana de Tanatología, recuerda a un paciente que acudió a ella la semana pasada.
 
«Estaba en fase terminal, pero su familia le dijo que tenía que luchar, que tenía curación. Su sufrimiento era doloroso no nada más físico, sino emocional por el temor a la muerte.
 
«Al ver su historia clínica sólo quedaba ayudarlo a aceptar lo irremediable, hablar con la verdad, acompañarlo y dar respuesta a todas sus interrogantes por el proceso que estaba enfrentando. Cuatro horas después murió en paz», narra la tanatóloga.
 
En México, de las 480 mil muertes anuales, la tercera parte son por enfermedades terminales y el 80% de ellas ocurren en hospitales del sector público.
 
Además de atender al enfermo, una debe trabajar, de manera simultánea con la familia. Los parientes difícilmente entienden lo que está pasando, opinó Araceli Colín.
 
Sobre esto, la tanatóloga recuerda el primer caso que atendió en el hospital Rubén Leñero.
 
«El señor estaba en fase terminal, se había vuelto a casar; pero al mismo tiempo tenía relaciones con una sobrina, que impedía el paso de la nueva esposa. En este caso tuvimos que trabajar para que el hombre pusiera las cosas en orden y arreglara las cuestiones religiosas, la pensión, el funeral”.
 
«Después se trabajó el duelo con la esposa, no sólo por la pérdida sino por todos los problemas. Se solucionó cosa por cosa y al final las familias pudieron convivir en el velorio», relata Colín.
 
En el sector salud el trabajo de tanatología lo realizan médicos, enfermeras, psicólogos o trabajadores sociales especializados en esta rama.
 
Ellos trabajan en las Unidades de Cuidados Paliativos que tiene cada hospital, para ayudar al paciente a morir con dignidad y sin dolor, tal como lo marca la Ley de Voluntad Anticipada.