El Gobierno de Estados Unidos negó que esté participando en acciones directas en contra de la delincuencia organizada en México, aunque dijo que coopera contra el crimen trasnacional en la región.

 

“En acuerdo con las leyes mexicanas, el Gobierno de los Estados Unidos no realiza operaciones de procuración de justicia en México. Ese es un trabajo para las autoridades mexicanas”, precisó la embajada estadounidense en México en un comunicado.

 

La prensa mexicana reprodujo hoy un artículo del diario New York Times que afirma que la Agencia Estadounidense Antidrogas (DEA, por su sigla en inglés) había infiltrado a bandas mexicanas de narcotraficantes para lograr la captura de sus líderes.

 

De acuerdo con el diario estadounidense, las corporaciones de ese país lograron infiltrar algunas de las organizaciones más peligrosas de México, lo que ha permitido que las autoridades mexicanas pudieran capturar o eliminar a unas dos docenas de capos de mediano y alto nivel.

 

“Se ha reconocido que estos esfuerzos han fragmentado varios de los más grandes cárteles mexicanos en grupos criminales más pequeños -y presumiblemente menos peligrosos-. Sin embargo la violencia continúa, al igual que el flujo de drogas ilegales hacia el norte”, señala el New York Times.

 

En su texto, la embajada estadounidense destaca que su Gobierno comparte la responsabilidad en promover la resolución de estos problemas.

 

Añade que las autoridades estadounidenses admiran el “valeroso esfuerzo que el Gobierno de México está haciendo para luchar contra las organizaciones trasnacionales” y afirma que cooperan “de cerca con las autoridades mexicanas en dicho esfuerzo”.

 

No obstante, aclara que la colaboración se desarrolla en “pleno respeto a la soberanía y a las leyes mexicanas”, para el mutuo beneficio de ambos y de sus metas compartidas.

 

Entre las formas de colaboración, la embajada precisa que se ha entregado equipos, se promueve la capacitación y se desarrollan intercambios de información.

 

Uno de los mecanismos de cooperación se estableció en el denominado Plan Mérida, en vigor desde 2008, que estableció la entrega de 1.400 millones de dólares en diversas formas para el combate al crimen organizado. EFE