En el diálogo entre el Gobierno Federal y el Movimiento por la Paz, Javier Sicilia, sostuvo que no hay un sólido tejido social en los pueblos indígenas, y puso como ejemplo el reciente asesinato de Pedro Leyva en Santa María Otula y expuso además las condiciones en las que viven las comunidades indígenas en Michoacán. Exigió las garantías legales para la operación de la policía comunitaria y el cese del hostigamiento de los líderes comunitarios, desarticulando los grupos del crimen organizado. Haciendo una pausa en su discurso, invitó a un integrante de la comunidad indígena de Cheran a entregarle al presidente Calderón las demandas de su región;  asegurando que se vive con miedo, exigiendo el respeto a la organización social de seguridad comunitaria y la reparación del daño causado a las víctimas.

 

Sicilia demandó a Calderón el reconocimiento y la visualización de las víctimas del crimen organizado con la creación de una  Fiscalía Social de la Paz y de Atención a Víctimas de la Violencia; además, señaló al primer mandatario de ser defensor de instituciones antes que de individuos. Aseguró  que a pesar de que muchas personas han querido utilizar su movimiento de lucha con intenciones de políticas y de poder,  el movimiento “no pretende poder”.

 

Durante su participación, el representante del Movimiento por la Paz señalo que durante los tres meses que tardó en restablecerse el diálogo, el movimiento puedo reforzar los contenidos de su lucha y ver claramente la estrategia de guerra del gobierno. Instó al presidente Calderón a que redacte una ley de seguridad ciudadana y humana que garantice servicios de inteligencia en el estado mexicano. Exige también, la prevención y no la represión; considera como deber del Estado sembrar vida y no muerte, ya que es de suma importancia también, dar a los jóvenes oportunidades, no castigos ni limitaciones.

 

Javier Sicilia califica de cínica la contienda electoral, ya que la clase política no se compromete con la ciudadanía; recalca la ausencia de una reforma política y un creciente terror ciudadano. Sicilia señala que “El Movimiento por la Paz y Justicia Ciudadana representa el dolor de todos los padres que hemos perdido a nuestros hijos, representamos el dolor de los más desprotegidos y de las víctimas  negadas del gobierno, somos el rostro del dolor de todo el país.”