BAGDAD. La Fuerza Aérea de Irak atacó hoy el convoy del máximo líder del Estado Islámico (EI), Abu Bakr al-Baghdadi, en la provincia occidental de Al Anbar, cerca de la frontera con Siria, aseguraron fuentes militares iraquíes.

 

Hasta ahora se desconoce la suerte del líder del EI, quien en junio de 2014 se proclamó califa del grupo yihadista en las zonas bajo su control en Irak y Siria, precisó el Ejército iraquí en un comunicado divulgado por medios internacionales.

 

“Las fuerzas aéreas iraquíes bombardearon el convoy del terrorista al-Baghdadi mientras se dirigía a Karbala, cerca de la ciudad de al-Qaim, en la frontera siria, para presidir una reunión con los comandantes del EI”, según el comunicado militar.

 

Fuentes de seguridad provinciales confirmaron el ataque y señalaron que al menos 15 militantes del EI murieron, muchos de ellos líderes importantes del grupo extremista.

 

Al-Baghdadi es el líder del EI, que controla amplios territorios del noroeste de Irak y del este de Siria y que desde hace unos meses ha puesto en jaque a los regímenes de Bagdad y Damasco.

 

Diversas fuentes han informado varias veces de supuestos ataques contra al-Baghdadi o su entorno, según la cadena árabe Al Arabiya.

 

A principios de 2015, el primer ministro iraquí, Haidar al-Abadi, dijo que al-Baghdadi había resultado herido durante un ataque aéreo en la noroccidental ciudad iraquí de al-Qaim, en la frontera con Siria.

 

Además, fuentes tribales indicaron en noviembre de 2014 que el máximo líder del EI había sido herido tras un bombardeo lanzado por la coalición internacional, encabezada por Estados Unidos, en la ciudad de al-Qaim.

 

Hasta ahora, el golpe más duro contra el grupo yihadista que se ha confirmado oficialmente es la muerte de su “número dos”, Haji Mutazz, en un ataque aéreo perpetrado por las fuerzas iraquíes en agosto pasado.

 

El ataque contra la caravana de al-Baghdadi se produce un día después del lanzamiento de los primeros ataques con dron por parte de las fuerzas de seguridad iraquíes en la provincia de Al Anbar, controlada casi en su totalidad por los yihadistas.