Una flotilla de autobuses de origen chino permanecería sin incorporarse al mercado mexicano en el puerto de Lázaro Cárdenas. Versiones periodísticas atribuyen el hecho a una controversia comercial relacionada con operaciones de financiamiento y distribución de vehículos.
De acuerdo con información difundida en distintos espacios informativos, las unidades estarían vinculadas a empresas dedicadas a la comercialización de autobuses y otros vehículos de transporte. Las mismas versiones refieren que la operación involucraría compromisos financieros que no habrían sido liquidados, situación que habría impedido la liberación de las unidades.
Detallan los reportes de prensa que alrededor de 50 autobuses Sunwin habría sufrido afectaciones derivadas de las condiciones de almacenamiento y fenómenos meteorológicos registrados en la zona, lo que las habría dejado inservibles, sin cobertura de seguro y sin liquidarse.
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A ello se sumarían adeudos pendientes por otras 60 unidades que supuestamente continuarían retenidas. Según refieren, esta situación ha derivado en retrasos e incumplimientos en los tiempos de entrega comprometidos.
El empresario detrás de esta disputa, aseguran, sería José Ramón Abraham Matuk, quien estaría ligado a Grupo Loialt y a la firma Sunwin de México. De acuerdo con las publicaciones, Abraham Matuk habría adquirido autobuses Sunwin mediante una línea de crédito.
Hasta el momento no se conocen posicionamientos públicos detallados de las empresas presuntamente involucradas ni documentos oficiales que permitan confirmar las versiones.
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La falta de información oficial sobre el destino de las unidades y el estado de las operaciones ha generado interés entre actores del sector, particularmente por el volumen de vehículos involucrados y por las implicaciones comerciales que podría tener un retraso prolongado en su incorporación al mercado.
