Después de dos años de haberse vencido el plazo para homologar su legislación con la Federal, el Congreso local de Oaxaca publicó su Ley Educativa en concordancia con la reforma educativa de 2013; a partir de que se publique en el Diario Oficial del Estado, se reconocerá en esta entidad la evaluación magisterial al desempeño, el despido de maestros que falten a clases para manifestarse y el concurso de plazas para el servicio educativo.

 

Desde el 12 de marzo de 2014 venció el plazo para que los estados armonizaran sus leyes locales de educación con la legislación federal: las reformas a las leyes generales de Educación, del Servicio Profesional Docente (LGSPD) y del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) de 2013.

 

Quedaban pendientes las leyes de Baja California, Zacatecas, Oaxaca, Michoacán, Sonora, Chiapas y Morelos, las cuales no estaban en concordancia con la reforma educativa. A partir de septiembre de 2015, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) comenzó a resolver y a invalidar los artículos y fracciones de estas legislaciones que contradecían a la Federal.

 

El gran problema siempre fue Oaxaca y su “omisión legislativa absoluta”, por no haber aprobado ninguna ley que tuviera como objetivo reglamentar la reforma educativa de 2013.

 

De hecho, había tres propuestas de reforma educativa para la entidad: la que impulsaba la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) que excluía la evaluación de desempeño; la del gobernador Gabino Cué, que proponía incluir las peticiones de los profesores; y la del gobierno federal, promovida a través de las bancadas del PAN y PRI.

 

Sin embargo, la noche del sábado en una sesión extraordinaria del Congreso local a la cual -de acuerdo con fuentes consultadas- no fueron convocados los diputados del Partido de la Revolución Democrática ni el propio presidente de la Comisión de Educación (el diputado Jesús López, cercano a la Sección 22 de la CNTE), 28 diputados del PAN y el PRI aprobaron la Ley Educativa de Oaxaca, en una sesión que duró 25 minutos.

 

El Congreso oaxaqueño sólo necesitaba la presencia de 22 de los 42 diputados para declarar quórum e instalar la sesión; para pasar la iniciativa, necesitaba del voto a favor por mayoría simple (la mitad más uno) de los que estuvieran presentes. De esta manera, los gobiernos local y federal terminaron por darle la última estocada a la CNTE la cual perdió el último reducto legal que le quedaba para rechazar la aplicación de la reforma educativa.

 

 

El punto clave de la reforma

 

La diputada oaxaqueña Leslie Jiménez, del Partido Acción Nacional (PAN), explicó en entrevista vía telefónica desde Oaxaca que el dictamen de Ley Educativa que ayer pasó menciona de manera muy específica que los profesores serán despedidos tras tres inasistencias injustificadas, que las plazas magisteriales se someterán a concurso y que los maestros deberán someterse a una evaluación de desempeño cada cuatro años, para determinar si pueden seguir dando clases frente a grupo o, en dado caso, su rescisión.

 

 

Fue un albazo, acusa Rubén Núñez

 

La aprobación de la Ley de Educación de Oaxaca tomó por sorpresa a los integrantes de la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), quienes se encontraban participando en su asamblea estatal y se enteraron de lo que consideraron un albazo ya que la sesión extraordinaria del Congreso había iniciado, relató el secretario general Rubén Núñez Ginez.

 

“Se anuncia esta armonización de la Ley en Oaxaca. Repudiamos la traición de los diputados a la iniciativa ciudadana. Estuvimos en una asamblea estatal y nos trasladamos de manera urgente a la Cámara de Diputados. Como es costumbre, en menos de 20 minutos aprueban una iniciativa que no es la nuestra”, platicó vía telefónica con 24 HORAS.