Por Karina Aguilar Vega

Qué tan difícil debe ser cumplir una vacunación, sin vacunas; que por primera vez en toda la pandemia, el presidente, Andrés Manuel López Obrador, tuvo que cambiar su forma de pensar y permitir su compra a gobiernos locales y privados.

Las cifras alegres que todos los días presumen el primer mandatario y el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, son insostenibles; pues a pesar de que aseguran que llegarán a México millones de vacunas, lo cierto es que del 24 de diciembre al 19 de enero sólo llegaron 766 mil dosis, para un país de 120 millones de personas.

Y será hasta el 15 de febrero, cuando arribe un nuevo cargamento con 750 mil dosis, ello, luego de que Pfizer suspendiera de manera temporal los cargamentos hacia México.

Esta suspensión que se hizo en todo el mundo, echó por la borda las cuentas maquilladas del gobierno federal, pues aunque pusieran 3 mil vacunas al día, podían jactarse que estaban llevando a cabo un ostentoso plan de vacunación, nada más lejano a la realidad.

Sin embargo, a partir de esta semana se detuvo dicho “plan” por lo que no podrán cumplir la promesa de vacunar, al 31 de enero, a todo el personal de salud al frente de Covid e iniciar con los adultos mayores.

Peor aún, no hay más vacunas, esos millones que dicen que ya se compraron, no pueden llegar a nuestro país, pues no se ha autorizado su uso de emergencia.

Lo que sí hay que reconocer es el cambio de postura que hizo el gobierno federal de la noche a la mañana.

En su conferencia vespertina, el subsecretario de Salud dijo que, la adquisición de vacunas por parte de gobiernos estatales o privados sería una anarquía; pero en la mañana siguiente, el presidente López Obrador, autorizó que todos los gobiernos y particulares pudieran adquirirlas.

Sólo hay un pequeño detalle que no le informaron al primer mandatario, y es que, por tratarse de una vacuna para uso de emergencia, los privados no pueden comprarla, sólo los gobiernos.

El cambio de postura, deja ver que al gobierno, se le salió de las manos otro tema, ahora la tan complicada vacunación, y al admitir que no podrá cumplir sus metas, el presidente prefirió dar su brazo a torcer ante los gobernadores, a seguir aferrado y que la falta de vacunas le explote en las urnas el próximo 6 de junio.

Los cambios hechos al poco realista plan, dejan en evidencia que el gobierno federal no tiene una estrategia y menos aún, tiene las dosis que tanto ha presumido.

Y en Pregunta Sin Ofensa:

Ante los presuntos ataques de Twitter, al presidente, este ordenó hacer una red social para México y el mundo ¿será que los millones de usuarios decidan cambiarse y confiar su información personal a la 4T?

 

DAMG