De febrero a la fecha, los precios de las gasolinas a nivel nacional muestran un encarecimiento de hasta 25%, esto a pesar de que se redujo el uso de vehículos durante el confinamiento en meses anteriores, como medida preventiva para contener los contagios tras el brote de la pandemia del coronavirus.

Sin embargo, la reanudación de actividades productivas y la estabilización en los precios internacionales del petróleo en el mundo, causaron un repunte en el costo del combustible que llegó a casi los niveles anteriores a la crisis.

Según datos de la Comisión Reguladora de Energía (CRE), desde el 28 de febrero, cuando inició la pandemia del coronavirus en México, la gasolina Magna registró un precio promedio nacional de 19.54 pesos por litro; dos semanas después, el costo fue de 18.59 pesos por litro. En ese mismo periodo, la gasolina Premium pasó de 20.56 a 19.78 pesos por litro, mientras que el Diésel bajó de 21 a 20.40 pesos por litro.

Para el cierre de marzo, fecha en que se decretó la emergencia sanitaria, la gasolina Magna reportó un costo de 15.24 pesos por litro; la Premium llegó a 16.74 pesos por litro y el Diésel se ubicó en 19.28 pesos por litro. Para abril, la Organización Nacional de Expendedores de Petróleo (Onexpo) reportó un desplome de 60% en la venta de gasolinas y Diésel en México.

En ese lapso, se tuvo el precio promedio diario más bajo al menos para la gasolina Magna, no visto desde hace cuatro años, cuando el litro se ofertó en 14.97 pesos, según cifras oficiales.

Desde el 1 de julio, cuando comenzó la denominada Nueva Normalidad, hasta ayer 19 de julio, el precio de las gasolinas se recuperó en un 2%. En algunos establecimientos, el litro de combustible rebasó los 20 pesos.

Analistas prevén que para agosto se alcancen los precios de los combustibles que se tenían previos al brote de la pandemia en el país, mismos que rebasaban incluso los 23 pesos el litro en algunos Estados.

 

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