Sin un acto inaugural y en privado, negociadores de México, Estados Unidos y Canadá retoman hoy las discusiones en torno a la modernización del TLCAN, para cerrar esta segunda ronda, el martes próximo, con un comunicado conjunto después de los encuentros bilaterales y trilaterales des ese mismo día entre ministros y secretarios.

 

Como en el primer encuentro en Washington, desde mesas paralelas los expertos del Cuarto de Junto acompañarán las discusiones técnicas de la representación mexicana organizada en 25 grupos de trabajo. El llamado Plan B nuevamente estará sentado en la mesa, pero todo apunta a que su presencia será más visible.

 

“Tienes que estar listo para inmediatamente disparar una serie de acciones de política pública que van desde la definición de desgravaciones unilaterales frente a terceros países, la compresión de acuerdos para sustituir mecanismos de abasto (de alimentos) para México”, adelantó el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, al participar en el Foro TLCAN y el Crecimiento Económico de México.

 

En la Universidad Autónoma de Nuevo León, precisó que Estados Unidos es la principal fuente de abasto para México en materia de granos, pollo y proteínas cárnicas, por lo que ya en paralelo a las mesas con América del Norte el país negocia con Brasil y Argentina, por ser potenciales proveedores que permitirán equilibrar los escenarios de esta negociación. Esto además de la negociación con Europa, que ya está en su quinta ronda.

 

A partir de septiembre, precisó, “estaremos negociando con Nueva Zelanda, Australia, Singapur y Canadá la incorporación en el protocolo de comercio e inversión de Alianza del Pacifico”.

 

Para el secretario, este proceso paralelo tiene que ser acompañado con acciones “inmediatas” en materia de política arancelaria y del marco legislativo. El Congreso, apuntó, debe coadyuvar en un plan alternativo en materia comercial.

 

La salida de Estados Unidos del TLCAN puede ser sustituida por un marco legislativo cuidadosamente diseñado por el Congreso para seguir alentando las inversiones extranjeras en México.

 

Los legisladores, apuntó, “van a tener que estar muy cerca de esta negociación. Independientemente de las claras atribuciones que tiene el Senado de la República en materia de tratados comerciales internacionales, la encrucijada que estamos librando es un reto del Estado Mexicano”.

 

Después del foro, en entrevista, se refirió al impacto en la inversión extranjera del país en un escenario sin TLCAN y consideró que “lo que tendrías que hacer es dar las mismas garantías dentro de tu legislación local, es decir, mandar una iniciativa que pueda cubrir la protección de los inversionistas”.

 

Plantea el Cuarto de Junto su plan B

El presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Juan Pablo Castañón, anticipó que en un escenario sin TLCAN los exportadores requerirán apoyos fiscales para absorber un impuesto de 4.0% que, en promedio, pagarían los productos mexicanos para acceder al mercado estadounidense.

 

Un México sin el acuerdo comercial fue visualizado por el sector empresarial desde la llegada de Donald Trump a la Presidencia de Estados Unidos, aclaró el también presidente del Consejo Estratégico de Negociaciones Internacionales, que coordina el llamado Cuarto de Junto, conformado por unos 300 expertos.

 

Entrevistado previo al inicio de la segunda ronda de conversaciones, este viernes en la Ciudad de México, consideró que en un escenario sin el acuerdo comercial serían necesarios otros incentivos para las empresas que inviertan en México, que los negocios locales accedan a tecnología y puedan exportar; además, dijo, de continuar diversificando los mercados para aprovechar los acuerdos comerciales ya existentes.

 

“El 47% de lo que exportamos se rige por el TLCAN, el resto por las reglas de la Organización Mundial de Comercio; si desaparece el acuerdo con América del Norte sólo afectaría a la mitad de lo que vendemos al exterior. De la misma forma, para Estados Unidos el tratado aplica a la mitad de lo que nos exportan”.

 

Bajo este escenario nos iríamos a las reglas de la OMC, lo cual implica que, en promedio, los productos mexicanos tendrían que pagar 4.0% de impuestos por entrar a los mercados norteamericanos. “No debemos ser catastrofistas”, dijo al señalar que a pesar de la turbulencia causada por las declaraciones del Presidete presidente Trump.

 

Para esta segunda mesa, precisó, como órgano de consulta de los negociadores, el Cuarto de Junto buscará que se empiece a tratar el tema de las pequeñas y medianas empresas, que los gobiernos generen compromisos de facilitarles el acceso a tecnologías e incentivos fiscales para aquellas que innoven.
A partir de hoy, dijo, el Cuarto de Junto llevará a cabo sus sesiones en la sede de la Confederación Nacional de Cámaras Industriales (Concamin) y recibirá a las delegaciones empresariales de EU y Canadá.

 

con información de Xóchitl Bárcenas

 

caem