Desde hace más de 100 años, personal de la Cruz Roja Mexicana ha estado presente en las calles del país para dar su apoyo y solidaridad en los momentos más difíciles.

 

El 5 de junio de 1909 se definió la primera mesa directiva provisional de la Cruz Roja Mexicana, aunque fue el 21 de febrero de 1910 cuando Porfirio Díaz expidió el Decreto Presidencial que le dio reconocimiento oficial.

 

En ese año, la institución comenzó a funcionar en un local en la capital mexicana y un año después envió una brigada a Ciudad Juárez, Chihuahua, para auxiliar a los combatientes de la Revolución.

 

De 1911 a 1921, la Cruz Roja salió a las calles para ayudar a la población en momentos como la Revolución Mexicana, la invasión norteamericana a Veracruz, los brotes epidémicos de tifoidea y de influenza española, las inundaciones del Bajío y los terremotos de 1912 y 1919.

 

También desplegó a su personal para asistir a las víctimas que dejó en 1943 la erupción del volcán Paricutín, en Michoacán.

 

A principios de octubre de 1997, el huracán Paulina tocó territorio mexicano y dejó a su paso miles de damnificados en los estados de Oaxaca, Chiapas y Guerrero, donde la Cruz Roja estuvo presente para ayudar a la población más afectada.

 

En 1998 desplegó un operativo sin precedente para auxiliar a las víctimas tras el paso del huracán Gilberto, desde Quintana Roo hasta Monterrey, Nuevo León, mientras que en 2007 montó un operativo de ayuda humanitaria para asistir a las víctimas de las inundaciones derivadas de las intensas lluvias ocurridas en los estados de Chiapas y Tabasco.

 

Luego de la aparición del virus de influenza A subtipo H1N1 en 2009, esta institución entregó más de dos millones de cubre-bocas, cloro y gel antibacterial, además de implementar una intensa campaña de información preventiva.

 

El apoyo de esta institución no sólo ha sido a nivel nacional sino también internacional, pues en 2010 recaudó más de seis millones de kilogramos de ayuda humanitaria para Haití, donde un terremoto dejó efectos devastadores.

 

Con el paso de los huracanes Ingrid y Manuel por costas mexicanas en septiembre de 2013, la Cruz Roja Mexicana instaló un operativo de ayuda humanitaria para los damnificados.

 

Debido a la explosión por fuga de gas en el Hospital Materno Infantil de Cuajimalpa, el 29 de octubre de 2015, la benemérita institución auxilió a las víctimas y participó en la remoción de escombros.

 

Con vocación, el personal de la Cruz Roja Mexicana siempre ha estado presente en diversas escenas de la historia nacional para brindar apoyo a la población y reducir el número de víctimas en los desastres.

 

jr