DECLARACIONES. El presidente de Rusia, Vladímir Putin, concedió ayer una entrevista al presentador de televisión y director general de la agencia de noticias RIA Novosti en Moscú.
 

Ha pasado más de un año desde que el periodista del Wall Street Journal, Evan Gershkovich, fue detenido en Ekaterimburgo, Rusia, acusado de espionaje, lo que desató un enfrentamiento diplomático entre la Casa Blanca y el Kremlin. A pesar de las vehementes negativas de Gershkovich, el diario y las autoridades estadounidenses, un tribunal moscovita confirmó este martes su detención hasta el 30 de junio de 2024, rechazando la última apelación del periodista.
Gershkovich, de 32 años, ciudadano estadounidense, ha estado tras las rejas sin juicio desde su arresto en marzo del año pasado. Inicialmente fue capturado bajo acusaciones de intentar recopilar información militar sensible, cargos que funcionarios y organizaciones de medios occidentales desestimaron ampliamente como infundados.
Su encarcelamiento se produce en medio de altas tensiones entre Washington y Moscú, en gran parte debido a la invasión rusa a Ucrania. El Departamento de Estado de Estados Unidos ha calificado a Gershkovich como “injustamente detenido”, lo que refleja la creencia estadounidense de que su caso tiene más que ver con presiones políticas que con cuestiones legales legítimas. Por su parte, el Wall Street Journal ha calificado sistemáticamente las acciones del gobierno ruso como “escandalosas” y exigió la liberación inmediata de Gershkovich.
En sus escasas apariciones ante medios, Gershkovich ha mantenido la compostura y comparte sonrisas y gestos de tranquilidad con los periodistas. Estas apariciones contrastan marcadamente con la gravedad de su situación y la notoria reputación de la prisión Lefortovo de Moscú, donde se encuentra recluido. En los 30, durante el “Gran Terror” (1936-1938), la prisión fue utilizada por el Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos de la Unión Soviética (conocida como la NKVD) de Iósif Stalin para la tortura y ejecución de adversarios políticos. Más tarde, ya bajo la KGB, Lefortovo fue un lugar de interrogatorios para presos políticos.
En paralelo, las especulaciones sobre un posible intercambio de prisioneros han abundado. En el pasado, Rusia ha mostrado voluntad de participar en tales intercambios, como se vio con la liberación de la basquetbolista de la WNBA, Brittney Griner, detenida por posesión de una pequeña dosis de aceite de cannabis, a cambio del traficante de armas ruso Víktor But en 2022. El presidente ruso Vladímir Putin insinuó un posible acuerdo que involucraría a Vadim Krasikov, un ruso encarcelado en Alemania, aunque no se ha llegado a ningún acuerdo.