Foto: AFP / "Encontraron a mi hijo sin cabeza, sin brazos, sin piernas, sin nada. Lo identificaron por sus documentos", declaró Volodímir Mukhovaty, de 70 años  

Al menos 51 personas, incluyendo un niño, murieron ayer en un bombardeo ruso mientras asistían a un velatorio en un pueblo de la región de Járkov, en Ucrania.

Tras el ataque, los equipos de rescate sacaron un cadáver de los escombros y colocaron otros cuerpos carbonizados en bolsas blancas.

“Encontraron a mi hijo sin cabeza, sin brazos, sin piernas, sin nada. Lo identificaron por sus documentos”, declaró Volodímir Mukhovaty, de 70 años.

El anciano buscaba a su mujer y a su nuera, aunque sin mucha esperanza. “Viví 48 años con mi mujer. No duraré mucho tiempo solo”, contó.

Junto a dos columpios yacían varias partes de cuerpos sin identificar.

El presidente Volodímir Zelenski denunció “un crimen ruso manifiestamente brutal”.

“Las atrocidades rusas alcanzaron un nivel aún más siniestro”, lamentó el jefe de la diplomacia de la Unión Europea, Josep Borrell.

El bombardeo fue condenado también por Estados Unidos. “Es increíblemente espantoso para el pueblo de Ucrania”, reaccionó la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karine Jean-Pierre.

“Los ataques contra los civiles y las infraestructuras civiles están prohibidos por el derecho internacional humanitario y deben cesar de inmediato”, comentó Stéphane Dujarric, portavoz de la ONU.

CON INFORMACIÓN DE AFP

LEG