Foto: Pexels / El consejo municipal de Birmingham, que gestiona los servicios públicos de más de un millón de personas se amparó en la "sección 114"  

La segunda ciudad en importancia del Reino Unido se declaró en quiebra ayer y advirtió que otros municipios podrían acabar igual, culpando al Estado de infrafinanciación y a la situación económica.

El consejo municipal de Birmingham, que gestiona los servicios públicos de más de un millón de personas, una cantidad sin igual en el país porque Londres está dividido en distritos, se amparó en la “sección 114”.

Esto significa que solo se mantienen los gastos esenciales y equivale a una situación de quiebra para una empresa. El ayuntamiento ya no es capaz de equilibrar su presupuesto, como obliga la ley, sin ayuda del gobierno.

El alcalde, John Cotton (laborista), indicó en un comunicado divulgado por la prensa que había tomado esta “medida necesaria” para sanear la situación.

Alegó la existencia de varios gastos excepcionales, como una condena por infracción de leyes laborales, una disminución de la financiación otorgada por los sucesivos gobiernos conservadores desde hace trece años y la crisis del coste de la vida.

Con unos gastos sociales cada vez más altos y el aumento de la inflación, ayuntamientos como el de Birmingham se ven confrontados a “desafíos financieros sin precedentes”, aseguró.

Citó una estimación de la federación de colectividades locales Sigoma, que calcula que 26 de esos municipios podrían declararse en quiebra en los próximos dos años.

LEG