Aunque desde Palacio Nacional se ha querido establecer una narrativa que describe a Ignacio Ovalle, exdirector General de Segalmex, como una ingenua persona que se dejó engañar por los mañosos y corruptos priistas, las pesquisas pisan sus talones; seguramente al presidente López Obrador no le informaron que uno de los acusados ha ofrecido a la fiscalía correos electrónicos en donde Ovalle, aquel “buen hombre” giraba instrucciones para liberar millones de pesos en una operación que ahora se cuestiona.

Tanto aprecio le tiene el Presidente a Ignacio Ovalle, el priista que celebró junto con Humberto Roque Villanueva, aquel día de la roqueseñal, el aumento del IVA, que tras sacarlo de Seguridad Alimentaria de México, lo mandó a trabajar a Gobernación, con Adán Augusto López. Y no es para menos, fue don Nacho, el que lleva una armónica en el cinturón, quien le dio la primera oportunidad de trabajo en el servicio público.

Según los correos que pronto podría tener la Fiscalía General de la República, desde la oficina de Ovalle salieron las instrucciones de utilizar la figura de “recepción jurídica” para pagar de manera anticipada por productos que todavía no se recibían en los almacenes.

Específicamente, se indicaba al área administrativa generar los pagos a los proveedores a pesar de que insumos como el azúcar o la carne no habían sido entregados en las 300 bodegas que Segalmex tiene distribuidas en toda la República Mexicana.

Primero, se hizo con los ya conocidos contratos para adquirir 25 mil toneladas de azúcar a la empresa Servicios Integrales Carregin SA de CV, de Luis Fernando Zurita; movimientos por los cuales la Fiscalía General de la República giró 22 órdenes de aprehensión contra los funcionarios involucrados y los empresarios que recibieron el recurso.

Asimismo, lo hizo para llevar a cabo una compra consolidada de productos cárnicos por más de 73 millones de pesos a las empresas Novam Innovación en Alimentos, Wurst Alimentos, Empacadora la Merced y Synexo, así como a una persona física de nombre Carlos Villareal González; mismos que tampoco fueron entregados en su totalidad en los almacenes… pero sí fueron liquidados.

Por el primer contrato hay actualmente nueve personas detenidas, acusadas de delincuencia organizada y lavado de dinero; mientras que el ex titular de la Unidad de Administración y Finanzas, René Gavira Segreste, logró obtener un amparo para evitar ser aprehendido por ese tema. A la par, Gavira Segreste sigue dos procesos en libertad relacionados con las inversiones por más de 850 millones de pesos en valores bursátiles, acusado de uso ilícito de atribuciones y facultades.

Hasta ahora, los funcionarios que han sido detenidos son Carlos Antonio Dávila Amerena, exjefe Jurídico de Segalmex; Roberto Rivera Ramos, exsubgerente de Adquisiciones de Granos y Azúcar; Laura Patricia Hernández Rojas, excoordinadora de la Gerencia de Presupuesto de Liconsa; Simón Escobar Copca, jefe de almacén en Querétaro; Artemio Gutiérrez Rodríguez, subjefe del almacén en Querétaro, y Jorge Humberto González Bocardo , exjefe de Operaciones de Diconsa.

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El regreso de García Harfuch

y sí, después del juicio de García Luna pasaron los riesgos de algún señalamiento de “mala fe”, como la mención del Presidente… Y seguramente se dejará querer y hasta podría decir que siempre sí quiere ser candidato.

 

        @chimalhuacano