radar aéreo
Foto: Especial / En abril de 2018, durante el gobierno de Donald Trump, Estados Unidos prestó a México un radar de vigilancia aérea, con la condición de tener acceso a la información de ese tipo de dispositivos  

En abril de 2018, durante el gobierno de Donald Trump, Estados Unidos prestó a México un radar de vigilancia aérea, con la condición de tener acceso a la información de ese tipo de dispositivos, que están instalados en el sur del país.

La administración de Enrique Peña Nieto aceptó el trato y, en Hermosillo, Sonora, se instaló el Radar TPS-70, mientras que el Pentágono tuvo acceso en tiempo real al Sistema Integral de Vigilancia Aérea (Siva) de la frontera sur.

Dicho sistema de detección fue creado con el objetivo de detectar aeronaves ilegales, con el objetivo de interceptarlas ante el posible traslado de drogas y dinero.

Según los archivos confidenciales de dicho memorándum de entendimiento, hallados por 24 HORAS entre los cuatro millones de documentos hackeados por el grupo Guacamaya, dicho acuerdo fue ratificado por la administración de Andrés Manuel López Obrador.

“El Gobierno de los Estados Unidos condicionó el préstamo del radar TPS-70 por un año más, a cambio de que se le compartiera la información de las trazas radar en el sureste mexicano”.

Para que las fuerzas armadas de ese país tengan acceso a la información de tráfico aéreo, el Ejército mexicano desarrolló una aplicación denominada Mxtea, con la cual el gobierno estadounidense puede conocer en tiempo real los datos de las aeronaves que ingresan a México.

En el documento clasificado, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) cataloga con varias ventajas que otro país tenga un radar instalado en Hermosillo, Sonora, y acceso a la información del sureste.

Entre las bondades, señala que se extendió la cobertura de detección y vigilancia de aeronaves sospechosas, principalmente en la estrategia contra el tráfico de drogas.

A su vez, el radar de Estados Unidos, instalado en la Base Aérea 18, en Hermosillo, permitió que hasta 2020 se hayan lanzado 70 alertas de aeronaves sospechosas.

Respecto a otras acciones de cooperación con ese país, la Defensa Nacional cuenta con un oficial permanente en el Centro de Operaciones Aéreo-marítimas de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, ubicado en California, EU.

En otra parte del informe, el Ejército señala que desde 2015 existe el proyecto de instalación del Radar de Vigilancia Aérea Tzinacan, en participación conjunta entre la Secretaría de Marina, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y la Sedena.

En 2020, el Comando Norte de Estados Unidos, dependiente del Pentágono, ofreció a la Secretaría de Marina (Semar) apoyo con equipo de alta tecnología, refacciones y 10 elementos militares de ese país para operar el radar.

Sin embargo, el secretario de la Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval, recomendó al titular de la Semar, José Rafael Ojeda, declinar el apoyo del gobierno de Joe Biden.

Aunque no existen más detalles, el archivo señala que se ordenó finiquitar el proyecto original, y el Ejército tomó el control para elaborar un nuevo proyecto, cuyo radar militar se espera que opere en 2025 en el Aeropuerto Internacional de Querétaro, sin la intervención de Estados Unidos.

Control de migrantes

Cabe recordar que la administración de Trump también presionó para blindar la frontera sur del paso de migrantes, ante lo cual el Gobierno de México desplegó al Ejército y la Guardia Nacional para interceptar caravanas completas.

En marzo del año pasado se informó que había ocho mil 715 elementos de las Fuerzas Armadas desplegados en la frontera sur, además de 30 puestos de revisión y 347 puntos de control migratorio.

LEG