Foto: AFP / "¡Ahora soy una estrella de rock!", gritó Parton al subir al escenario con los puños en el aire  

Dolly Parton lideró un supergrupo en una conmovedora interpretación de Jolene y Eminem puso de pie a todo el público en la gala del Salón de la Fama del Rock and Roll en Los Ángeles, que incorporó su conjunto de leyendas más sorprendente.

A la reina del country y el rapero se unieron el dúo de pop futurista Eurythmics, el baladista Lionel Richie, los británicos Duran Duran, la compositora Carly Simon y el dúo de Pat Benatar y Neil Giraldo para ingresar al panteón de la música.

“¡Ahora soy una estrella de rock!”, gritó Parton al subir al escenario con los puños en el aire.

La mujer de 76 años había intentado declinar su candidatura al prestigioso honor porque no se sentía lo suficientemente rockera: “No entendí en ese momento que se trata de un poco más que eso”, dijo la intérprete.
P!nk y Brandi Carlile interpretaron juntas clásicos de Parton como 9 to 5, antes de que la cantante country regresara al escenario con un atuendo increíblemente ceñido y una guitarra eléctrica con incrustaciones de cristal para estrenar su nueva canción de rock.

Por otro lado, Eminem entregó una mezcla de viejos y nuevos éxitos, tras irrumpir en el escenario al ritmo de My Name Is.

Su leal mentor, el Dr. Dre, fue el encargado de incluir en el Salón de la Fama al autor de The Marshall Mathers LP, uno de los álbumes más vendidos de todos los tiempos, quien ganó el codiciado reconocimiento al templo del rock en su primer año como elegible.

Dre dijo que le había preguntado a Eminem si había algo específico que quisiera decir en la ceremonia: “Quiero que les digas a todos que tengo un pene enorme”, bromeó el rapero durante la ceremonia.

 

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