15 exgobernadores del PRI, demandaron la pronta renovación de la actual dirigencia encabezada por Alejandro Moreno
Foto: Gabriela Esquivel  

Mediante una carta dirigida a Alejandro Moreno, Presidente Nacional del PRI, tres exgobernadores de Chihuahua; Fernando Baeza Meléndez, Patricio Martínez García y José Reyes Baeza Terrazas, han solicitado su renuncia al cargo.

Esta exigencia se realiza debido a los resultados electorales de las pasadas elecciones del 5 de junio.

«Hemos observado múltiples expresiones de analistas, medios, distinguidos militantes y especialmente de un grupo mayoritario de expresidentes que se reunieron con usted en la sede de Insurgentes», se lee en la carta.

De igual manera destacan que las acciones realizadas por Moreno solo muestran que está aferrado «a flotar políticamente en los restos del naufragio», refiriendose a lo que está pasando en el partido tricolor.

“Aferrarse a flotar políticamente en los restos del naufragio, es contra el interés de la nación, no solo contra los miembros del partido. El manejo de una asamblea estatutaria sigilosa en plena pandemia, concentrando facultades discrecionales en una persona, el reparto de pluris como prebenda de grupo, el manejo familiar de candidaturas y muchas otras actitudes directivas, están en la base de una derrota que debiera haber sido al menos de conservación de posiciones y no de una vergonzosa justificación numérica y procedimental”, agregaron.

Por ello es que los exgobernadores argumentan que la estancia de Alejandro Moreno «va en contra del interés de todos los mexicanos» y que se requiere ser «líder».

«Su permanencia en la presidencia del partido no abona al campo electoral donde se siembra con credibilidad, confianza y liderazfo con arrastre, para cosechar los votos que dan sentido al camino de un partido hacia posiciones de poder y autoridad, en la permanente búsqueda de justicia social».

Finalmente los tres personajes le piden que reconozca sus fallas ya que eso se lo «aplaudirá» la población.

“Tenga usted la grandeza de reconocer sus fallas. Esto le será más aplaudido por la juventud y la población toda, que si persiste en su idea de seguir haciendo su propia campaña, sacrificando adeptos y simpatizantes que no son suyos, sino de una institución indispensable para este país, que como entonces, está ansioso de un faro que lo guíe en la bruma en que nos encontramos. El mayor enemigo está en el abstencionismo”.

LDAV