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Foto: Visit México / En el templo de la comunidad de Cerocahui, municipio de Urique, Chihuahua, un sujeto ingresó y mató a tres personas, entre ellas a dos clérigos  

La inseguridad alcanzó a los sacerdotes jesuitas Javier Campos Morales y Joaquín César Mora Salazar, y al guía de turistas, Pedro Eliodoro Palma, quienes fueron asesinados al interior del templo de la comunidad de Cerocahui, en el municipio de Urique, Chihuahua, por hombres armado que luego de cometer el crimen se llevaron los cuerpos.

Tras el múltiple homicidio, el provincial de la Compañía de Jesús en México, Luis Gerardo Moro, exigió justicia y que sean devueltas las víctimas y apuntó que no tener los cuerpos recuerda a las más de 100 mil familias que buscan a sus desaparecidos en el país.

Durante una misa en memoria de los clérigos, realizada anoche, señaló a nombre de la comunidad: “Los jesuitas de México no callaremos ante esta realidad que lacera a los más pobres del país, seguiremos presentes en estas regiones”, recalcó.

Al denunciar lo ocurrido, abundó: “Queremos hacer notar también el dolor que vive nuestro pueblo por la violencia imperante y solidarizarnos con tantos y tantas que viven estas mismas situaciones”.

LA EJECUCIÓN, DENTRO DE LA IGLESIA

El crimen de los sacerdotes se registró cerca de las 18:00 horas del lunes, cuando ambos intentaron ayudar a Palma, quien había sido privado de la libertad horas antes y buscaba refugio en el templo cuando era perseguido por un sujeto armado.

La Fiscalía del estado desplegó un operativo de búsqueda en la zona y horas más tarde, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) reveló que ya está identificado el responsable de los crímenes, sin dar a conocer más detalles.

LES DIERON TRES TIROS A CADA UNO: PADRE PATO

En una entrevista con 24 HORAS, el jesuita Javier Ávila -conocido como padre Pato-, párroco del municipio de Creel, confirmó que el agresor, junto con un grupo de personas que lo esperaban afuera se llevaron los cuerpos de las tres víctimas e indicó que a otro clérigo que estaba en el lugar de los hechos no le dispararon.

“El sujeto tenía al civil afuera y él mismo lo metió al templo y fue cuando salieron los padres para ver qué sucedía y le dijeron ‘salte de aquí’. Siguió el diálogo y el sujeto le dio tres tiros a uno de los padres, quien cayó y todavía en el suelo le dio otro tiro”, detalló.

Posteriormente, agregó, el agresor -quien estaba completamente drogado- se dirigió al otro sacerdote y le dio otros tres balazos.

“El padre que quedó vivo le dice al malandro ‘déjame los cuerpos aquí, por favor’, y todavía estuvo platicando con él, pero luego éste llamó a su gente y les dijo ‘suban los cuerpos’, subieron a la camioneta los tres cuerpos y se los llevaron”, explicó.

En tanto, el presidente Andrés Manuel López Obrador reconoció que donde ocurrieron los hechos es “una zona de bastarte presencia de la delincuencia organizada»; mientras que el Gobierno de Chihuahua señaló que los dos religiosos se convirtieron “en víctimas circunstanciales”.

En lo que va del año, Chihuahua ha registrado tres mil 122 delitos contra la vida y la integridad corporal; 752 homicidios, de ellos 599 dolosos, además de 345 delitos contra la libertad personal y 17 feminicidios.

Señalan a El Chueco por las ejecuciones

José Noriel Portillo, El Chueco, sería el presunto responsable del asesinato de los sacerdotes Javier Campos y Joaquín Mora, dijo en entrevista con 24 HORAS, el padre Javier Pato Ávila.

Noriel Portillo sería lugarteniente del Cártel de Sinaloa en la sierra Tarahumara, en Chihuahua, donde se encargaría de la siembra y cosecha de mariguana y opio, en Urique.

Además, sería responsable de la muerte del turista estadounidense, Patrick Braxton-Andrew, en 2018, y de la periodista, Miroslava Breach, en 2017.

De acuerdo con la Fiscalía de Chihuahua, El Chueco operaría en San Rafael, Cerocahui, Bahuichivo.

LEG