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Foto: Especial / "Realmente todavía no está ni terminado, no sé por qué lo abrirían si todavía le falta muchísimo", dijo un usuario  

Confusión entre quienes acudieron hacia el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles en transporte público, traslados de hasta dos horas en automóvil y quejas de parte de usuarios por la falta de servicios y las obras que aún siguen marcaron el segundo día de operaciones de la nueva terminal aérea.

En recorridos hacia Santa Lucía así como por las nuevas instalaciones se observó una menor afluencia de personas en la Terminal de Pasajeros y en el Mexibús, el cual incluso pasó con menos rapidez ayer, en comparación con el día de la entrega-recepción de la obra.

El trayecto por Mexibús desde Indios Verdes al AIFA tomando el servicio exprés de la Línea IV se puede realizar en una hora 40 minutos; sin embargo ante el desconocimiento y falta de señalización sobre los nuevos trasbordos, algunos usuarios tomaron la ruta más larga, lo qie provocó que el trayecto fuera de más de dos horas.

“Está bien, está rápido y no hay mucha gente”, contó Carlos Fernández, un usuario que arribó por Mexibús al AIFA para tomar su vuelo de las 13:30 horas, aunque confesó que el lunes viajó a la zona para calcular el tiempo que haría en llegar.

En tanto, en automóvil particular la situación fue diferente al lunes, cuando el camino estaba despejado y el traslado llevó aproximadamente 45 minutos.

Esta vez, ya en día no feriado las estimaciones de aplicaciones como Waze desde diversos puntos del Valle de México marcaron entre hora y media o dos horas y cuarto para llegar a la nueva terminal.

LLEGAN ENTRE OBRAS

Ya en las inmediaciones de las cuatro estaciones del Mexibús que se adentra en el AIFA, aún se podía observar a los trabajadores ajustando cableados, manejando excavadoras y transportando material.

En la Terminal de pasajeros, otros más terminaban de pintar algunas paredes y de instalar el elevador para personas discapacitadas.

Detalles que no pasaron inadvertidos para los viajeros. Tal es el caso de Eduardo, quien voló desde Cancún con su esposa y sus tres hijos.

«Realmente todavía no está ni terminado, no sé por qué lo abrirían si todavía le falta muchísimo. No hay taxis, no hay servicios, no hay nada más que puro avión», externó molesto, mientras esperaba sentado con su familia la llegada de su taxi -dijo- tardaría cerca de dos horas, según le informó el servicio local.

Sobre por qué eligió el AIFA, Eduardo comentó que no encontró más vuelos y que ya había viajado anteriormente al centro del país, pero llegaba mediante el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. «Nada que ver, definitivamente nada que ver», declaró, al hacer la comparativa.

A la molestia por la falta de conectividad terrestre se sumó Gabriel, quién llegó desde Guadalajara por un viaje de trabajo. «Yo ya me tengo que ir y no hay cómo», señaló.

Y Ale, que también llegó procedente de esa ciudad observó que las instalaciones están «bien, lo malo es que no hay muchas cosas todavía, por ejemplo, ya no tengo batería y estoy buscando dónde cargarlo; están inhabilitados (los puntos para cargar celulares)».

SIGUEN CURIOSOS

En contraste, visitantes de zonas aledañas reportaron sentirse satisfechos con el proyecto.

Silvia Ortega, residente del municipio de Tecámac, llegó con su hija mediante el Mexibús.

«Venimos de visita para ver cómo son las instalaciones. (…) Están muy bonitas las instalaciones y se ven muy sofisticadas. Ahorita en un rato vamos a ir a los museos».

Igualmente, las señoras Delia y Carmen externaron su admiración por la edificación: «Vinimos a verlo hoy que no hay tanta gente. (…) Está muy bien, me gustó mucho, da una muy buena impresión».

De acuerdo con reportes de diversos medios, algunos usuarios reprogramaron sus vuelos en el AICM.

Museo está a 20 minutos de terminal

Por: Ángel Ortiz 

Personas que acudieron ayer a conocer el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles aprovecharon la oportunidad para visitar el Museo Militar de Aviación (MUMA); sin embargo se llevaron la sorpresa de que para llegar ahí deben tomar transporte, pues no se encuentra dentro de la terminal aérea.

“Hay que tomar el Mexibús y bajarse en Glorieta Militar y luego caminar como 15 minutos, está pasando la plaza comercial”, indicó una trabajadora del aeropuerto dedicada a brindar información a los usuarios.

Pese a ello, los asistentes no perdieron el entusiasmo e ingresaron a la estación Terminal de Pasajeros para avanzar tres paradas más, y más de 20 minutos después aproximadamente, llegar al lugar donde pudieron observar varios tipos de aeronaves.

“No es nada complicado, es bastante accesible, no hay inconvenientes, del aeropuerto y fue rápido”, afirmó Benito, quien acudió en compañía de su hijo.

Al ingresar al MUMA, un militar explica: “Las aeronaves de abajo únicamente son de exhibición, no podemos subir en ellas ni intentar abrirlas, para eso tenemos las aeronaves de allá afuera, en ellas si pueden subir; y las salas de arriba están cerradas”.

«Es bueno que dejen que los niños se acerquen, aprenden algo y se divierten con los aviones. A mi hija y a mi esposo les gustan, a mí no tanto», contó Amada, quien asistió con su familia y esperaba afuera de una de las aeronaves a que su esposo y su hija bajaran.

El museo consta de 12 salas de exhibición en las que se puede apreciar desde armamento, globos aerostáticos, hasta aeronaves utilizadas en la Segunda Guerra Mundial. Y se encuentra abierto de martes a domingo, en un horario de 9:00 a 16:00 horas.

Y de acuerdo con militares que estaban en las inmediaciones, calculan que las exhibiciones estén abiertas en su totalidad entre 10 y 15 días más.
LEG