Levi's
Foto: Instagram/ @jenseysf.l Tras 20 años de operación dentro de Levi's, Jennifer Sey abandona el puesto de presidenta dentro de la compañía.  

La presidenta de Levi’s, Jennifer Say, se despidió del conglomerado de ropa tras 20 años de trabajo.

Lo anterior, luego de emitir su descontento tanto en entrevistas como en redes sociales por los cierres obligatorios de las escuelas durante la pandemia de covid-19 en EU.

En entrevista con la periodista Bari Weiss, Jennifer Sey declaró que el motivo de su renuncia fue que algunos empleados de la marca se quejaron por los comentarios de la ejecutiva.

La declaración de Sey se publicó en la plataforma Substack.

Además la expresidenta de Levi’s, compartió que Chip Bergh, director ejecutivo de la compañía le habría ofrecido una compensación de un millón de dólares por su renuncia a cambio de firmar un acuerdo de confidencialidad sobre los motivos de su despido.

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El paso de Sey por Levi’s comenzó en 1999 cuando se unió a las filas de la compañía como subgerente de marketing.

“Durante mis dos décadas en Levi’s me casé, tuve dos hijos, me divorcié, tuve dos hijos más y me casé de nuevo. La empresa ha sido un constante en mi vida y, hasta hace poco, siempre me sentí alentada a aportar todo de mi al trabajo, incluida mi militancia política”.

Esta declaración es parte de la entrevista que Sey le dio a Bari Weiss.

Pese a ello, sus problemas entre Sey y los ejecutivos de Levi’s comenzaron luego de que ella mencionara su descontento por el cierre de los centros educativos, además de criticar las medidas del Gobierno de Biden contra la covid.

La ejecutiva comentó que sentía necesario denunciar a las políticas hipócritas de EU; argumentó que estas acciones estarían causando mayor daño a los niños desfavorecidos de escuelas públicas que necesitan la rutina.

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Sin embargo, desde 2020 Say habría recibido indicaciones por parte de Levi Strauss Co. que le pedía frenar sus declaraciones, pues estaría afectando el nombre de la empresa.

Ante ello, ella denunció que el descontento de los trabajadores se intensificó al grado de recibir insultos acusándola de racista, transfóbica, gordofóbica y anti-ciencia.

“En una reunión del equipo de liderazgo, el director ejecutivo hizo un comentario imprevisto de que estaba actuando como Donald Trump. Me sentí avergonzada y apagué mi cámara para poder recuperarme”, mencionó al recordar que el CEO de la compañía le dejara en claro que ya no era posible que Sey siguiera trabajando.

Además, Say recordó que Levi’s tiene un largo historial sobre problemas políticos y sociales que repercute en sus empleados en temas como la inmigración, el derecho a voto y la libertad de la comunidad LGBTQ+.

Sey dejó en claro que los valores de la empresa han sido promover la libertad e individualismo, pero en esta ocasión las acciones contra su persona habrían sido un acto de manipulación para complacer a las “mafias de la moda”.

 

MFC