Foto: Cuartoscuro / En la ciudad, donde los casos se mantuvieron relativamente tranquilos desde hace meses, todo se detonó tras las fiestas decembrinas

Han pasado cuatro días desde que, por segunda vez en cuatro meses, di positivo a Covid-19.

Tras de mí, mi madre, mi hermana y dos de mis tíos también registran la enfermedad… Un alto precio por haber disfrutado en familia la cena de Año Nuevo.

Y es que en la ciudad, donde los casos se mantuvieron relativamente tranquilos desde hace meses, todo se detonó tras las fiestas decembrinas.

Más que una ventaja, el salvavidas en medio de la tormenta que es esta interminable pandemia es que todos estamos vacunados, por lo que hasta el momento (y esperemos seguir así) no hemos presentado complicación alguna.

Además de que tenemos la casi certeza de que la cepa de la que estamos contagiados es la Ómicrón, cuyos síntomas son parecidos a la gripa y que, de acuerdo a las autoridades, es la variante que ya domina entre los casos activos de la Ciudad de México.

Precisamente ayer, la jefa de Gobierno Claudia Sheinbaum, decía que “esta variante Ómicron, tiene mayor número de contagios, pero no necesariamente de mayor gravedad, más bien, lo que estamos orientando –y dado que ya todos estamos vacunados con dos dosis– es que si tenemos síntomas, sea una gripa o pudiera llegar a ser Covid, mejor nos aislamos”.

Precisamente así estoy yo, aislado, prisionero una vez más en mi propia casa.

En cuanto a mí estado de salud, a diferencia de hace cuatro meses, cuando la fiebre y el cuerpo cortado no me permitían vivir con normalidad, ahora tengo un fastidioso zumbido en los oídos, me siento aturdido y, por supuesto, tengo flemas, congestión en las vías respiratorias y tos.

Por las noches, cuando el sueño me da un descanso de tanta flema y escurrimiento nasal, no despierto bañado en sudor, como hace unos meses… Y por alguna razón mi apetito es menor.

Algo que también marca una diferencia, quizá muy importante, es que hoy no tengo miedo.

La primera vez, después de meses y meses de ver hospitales llenos, de leer cifras de contagiados y fallecidos, de conocer historias de quienes desesperadamente buscaban tanques de oxígeno, de decir adiós a amigos y conocidos, pensé que quizá también había llegado el final para todas mis historias.

En esta ocasión tengo ganada la batalla psicológica, con mi esquema de vacunación completo me siento seguro y, parezca que no, eso también ayuda.

Y, a diferencia del año pasado, cuando se hacia fila para entrar a un hospital para ser intubado, hasta ahora las filas se observan en los puntos donde se realizan pruebas, con costo o gratuitas, de Covid-19. Sé que si la cosa se agrava, habrá un espacio para mí en donde ser atendido.

Por el momento, mi familia y yo hemos aprendido a convivir con esta enfermedad, como si hubiera enfermado de hepatitis, mis artículos de uso personal son separados y lavados aparte, con cero contacto físico con mis parientes sanos. Cualquier petición o necesidad, es rápidamente cubierta tras solicitarla en el chat familiar.

Ahora, al igual que la última vez, solo queda esperar.

FRASE

“¿Qué es lo que está ocurriendo? A lo mejor personas que ya recibieron sus dos dosis de vacuna se infectan de Covid. ¿Qué característica tiene la vacuna? Las vacunas no necesariamente evitan que te enfermes de Covid, pero sí disminuyen la gravedad de la enfermedad”

Claudia Sheinbaum
Jefa de Gobierno

Empleos no deben pedir pruebas a trabajadores

Luego de que la semana pasada diversos ciudadanos manifestaran que en sus empleos les pedían pruebas Covid-19 para poder ingresar, el Gobierno capitalino solicitó a las principales cámaras y asociaciones empresariales, organismos patronales y el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) no solicitar test a trabajadores.

La Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco) de la CDMX, señaló que conforme a lo recomendado por la Secretaría de Salud (Sedesa) local, se expuso a los organismos participantes evitar solicitar pruebas Covid-19 a todo su personal y recomendar el aislamiento frente a cualquier síntoma.

Es decir, escurrimiento nasal, tos, dolor de garganta, de cabeza y cuerpo cortado. De esta forma se espera contribuir a romper la cadena de contagios, pues la variante Ómicron resulta ser más transmisible, pero con cuadros leves y moderados para personas vacunadas.

Al respecto, Eduardo Clark, director general de Gobierno Digital de la Agencia Digital de Innovación Pública (ADIP) señaló ayer que “mucho de lo que estamos viendo hoy en los quioscos (de pruebas), en los Centros de Salud, que genera esta misma sensación de pánico en muchas personas es estas largas filas”.

“Cerca de la mitad de las personas que están yendo son personas que van no porque tengan síntomas, no porque tengan sospecha, sino porque alguien les está pidiendo en su trabajo, tal vez inclusive en algunas actividades educativas, requerir estas pruebas… Ayer se trabajó con todas las Cámaras para enfatizar que no necesitamos pruebas en caso de que no tengamos síntomas”, destacó el funcionario.

También señaló que las personas que tengan síntomas deben aislarse, sin necesidad de hacerse una prueba: “si en este momento tenemos algún síntoma respiratorio, asumamos que es Covid”.

LEG