La jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, refrendó que la capital del país es una ciudad hospitalaria que respeta los derechos humanos y atiende las necesidades de los migrantes, por lo que se mantiene coordinación con los líderes de la caravana que arribó el domingo a la CDMX.

“Son alrededor de 300 migrantes, una tercera parte son niños y adolescentes. Garantizarles que esta es una ciudad hospitalaria, que vamos a respetar –como siempre lo hacemos– los derechos humanos y que nuestro objetivo es que este paso que tienen por la ciudad se haga de manera ordenada y que podamos protegerlos”, recalcó.

La mandataria local explicó que ante la negativa de la Caravana Migrante de pernoctar en un albergue acondicionado en el Deportivo Santa Martha, en Iztapalapa, se les brindó espacio en la Casa del Peregrino luego de que llegaran directamente a la Basílica de Guadalupe.

Por su parte, el secretario de Gobierno, Martí Batres, detalló que en el Deportivo Santa Martha se habían instalado baños, regaderas y módulos de atención médica, además de que se brindaron láminas térmicas para evitar que los migrantes pasaran frío.

“Ellos no quisieron ir al Deportivo Santa Martha… Lo que dijeron es que eso lo dirían ya estando en la Basílica; tampoco quedaba claro si tenían la intención de quedarse en la Basílica”, abundó.

Por ello, Batres precisó que debido a que no podían pernoctar en la Basílica, se solicitó a la alcaldía GAM la habilitación de la Casa del Peregrino, lugar al que finalmente accedieron ir los migrantes. Ahí se les dieron catres, colchonetas, cobijas y alimentos.

 

LEG