Foto: Cuartoscuro / El TP01, bautizado como José María Morelos y Pavón, lleva tres años varado; sólo fue utilizado por el expresidente Enrique Peña Nieto

Al Gobierno federal le llegó un regalo de Navidad: logró vender, a un comprador desconocido, uno de los aviones presidenciales, con lo que acumuló dos comercializados este 2021, cuya antigüedad era de más de 30 años; sin embargo, está a la espera de que en esta temporada decembrina alguien se interese por la aeronave insignia de la flota: la José María Morelos, comprada por Felipe Calderón y cuyo precio es de más de 200 millones de dólares.

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El viernes pasado, el Instituto Nacional para Devolverle al Pueblo lo Robado (Indep) subastó en 33.4 millones de pesos un Boeing Company 737-322, fabricado en 1989, y que sirvió como transporte alterno del Estado Mayor Presidencial (EMP), por lo que su denominación en su tiempo fue TP02.

A su vez, el 11 de junio pasado se vendió el avión presidencial Presidente Juárez, por 65 millones de pesos, el cual tenía más de 30 años de antigüedad.

Se trata de un Boeing Company, modelo 757-225, la cual fue la principal aeronave de su tiempo, denominada TP01, en los sexenios de Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo, Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, hasta 2016.

A pesar del logro de vender dos aviones con 30 años de antigüedad, el gobierno de Andrés López Obrador tiene pendiente comercializar el que adquirió en 2012 Felipe Calderón, pero fue estrenado en 2016 por Peña Nieto.

Dicha aeronave se oferta en el mundo por la empresa Global Jet, en una operación de venta triangulada, pues fue contratada para ello por la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS, por sus siglas en inglés), organismo elegido por la administración federal para intentar venderlo.

Un análisis de la consultora Ascend advirtió desde 2016 que el proceso de venta de ese tipo de bien público tarda de uno a tres años, ya teniendo un comprador interesado, por lo que el TP01, de lograr venderse, sería al final del sexenio de AMLO.

La misma consultora señala las dificultades de encontrar un comprador, por dos factores principales: el Gobierno mexicano compró un transporte presidencial que fue utilizado por la empresa Boeing como prototipo de pruebas del modelo 787-8 Dreamliner y porque el mercado de potenciales clientes es muy reducido.

Ante la falta de interesados en los últimos tres años, el presidente López Obrador lo ha ofrecido a empresarios mexicanos para una compra conjunta; sugirió que podrían organizarse fiestas VIP e incluso realizó una rifa simbólica de la aeronave.

 

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