Foto: Pixabay / “Si queremos erradicar el embarazo en niñas, primero hay erradicar la violencia sexual”: Alexis Hernández

De los 32 estados que integran el país, ninguno ha logrado erradicar el embarazo infantil y adolescente. De hecho, más de la mitad de las entidades supera la media nacional que indica que 15.1% de los nacimientos -236 mil 440- fueron producto de embarazos de menores de 20 años durante 2020.

Si bien hay una tendencia a la baja desde 2011, en todo México, en estados como Guerrero los casos se mantienen tres puntos porcentuales por encima de la media nacional (18.2%); seguido de Chihuahua (17.6%), Puebla (17.3%), Tlaxcala (17.3%), Coahuila (17.2%) y Durango (17.2%), de acuerdo con las estadísticas de nacimientos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

En el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, Alexis Hernández, asesor del Programa de Incidencia y Acceso Comunitario de la organización Ipas México, explica que la Estrategia Nacional para la Prevención del Embarazo en Adolescentes (Enapea) tiene dos metas planteadas para 2030 muy ambiciosas: disminuir 50% la fecundidad en adolescentes de 15 a 19 años; y erradicar el estado de gravidez no planeado y los nacimientos en niñas menores de 15 años.

De 2015 -cuando el Gobierno federal instauró la Enapea- a 2020 el embarazo infantil y adolescente se redujo apenas 14.2%, según el asesor.

Karine Tinat, directora del Centro de Estudios de Género de El Colegio de México, ha detectado a través de su trabajo de campo con madres adolescentes la importancia de atender las causas estructurales que atentan contra la salud sexual y reproductiva.

Señala que, estadísticamente, el embarazo a edades tempranas se da mayoritariamente en las clases más bajas de la sociedad, en contextos donde el abandono escolar está muy presente; además de que está asociado a situaciones de violencia, desintegración familiar, alcoholismo, así como a falta de atención o afecto. “Las adolescentes suelen buscar una salida a esto”.

Johana se convirtió en mamá a los 17 años

A sus 17 años, Johana tuvo a su primer hijo y, contrario a lo que esperaba, su pareja, 25 años mayor que ella, la abandonó. No sabía que el hombre estaba casado y tenía varios hijos con otras dos mujeres.

“No quería tener más gastos”, recuerda Karine Tinat, quien obtuvo el testimonio como parte de su trabajo de campo. La especialista descubrió que Johana sí tenía información sobre métodos anticonceptivos, pero que dada la edad de la pareja creyó que él era el único responsable de la protección.

“Como este caso hay muchos. Hay que entender que cuando hay madres adolescentes no forzosamente hay un padre adolescente, usualmente son hombres mayores”, puntualizó.

Un análisis de Ipas México reveló que siete de cada diez niñas mexicanas, de entre diez y 14 años, reportaron que el padre de sus hijos tenía entre 18 y 78 años.

CITAS:

“Siete de cada diez mujeres menores de edad que se embarazaron habían dejado la escuela”

Karine Tinat
Directora del Centro de Estudios de Género de El Colmex

“Si queremos erradicar el embarazo en niñas, primero hay erradicar la violencia sexual”

Alexis Hernández

Sigue la polémica por venta de niñas

Por: Redacción

Los casos de matrimonios forzados de mujeres menores de edad en la región de la Montaña de Guerrero han dejado al descubierto la problemática que enfrenta ese sector de la población, derivado, entre otros factores, por los usos y costumbres.

En el municipio de Cochoapa el Grande, una adolescente de 14 años fue detenida y encarcelada ayer por la policía comunitaria tras intentar huir de un matrimonio forzado.
La menor había sido vendida por 200 mil pesos a una familia de la comunidad de La Joya, pero se escapó antes de la boda.

Otro caso fue el de Angélica, una adolescente de 15 años encarcerlada por la policía comunitaria -junto con sus tres hermanas y su abuela- en el municipio de Cochoapa el Grande, ya que no quiso tener relaciones sexuales con su suegro, quien además reclamó un dinero que pagó por ella para que se casara con su hijo de nombre Rafael Julián.

La madre de la menor denunció la retención de su hija -quien fue vendida cuando tenía 11 años- y semanas después la Fiscalía de Justicia del Estado de Guerrero detuvo, en Tlapa de Comofort, a Rutilio N, suegro de la adoslescente, por el delito de violación, trata de personas y lesiones.
LEG