Foto: Carlos Mendoza / Al interior Volkswagen apuesta por la fórmula conocida, pero suficientemente atractiva para garantizar el éxito de este sedán durante años

Jetta GLI muestra la cara más atrevida de los sedanes de Volkswagen con una tradición que no deja de sumar adeptos con el paso del tiempo y que su manejo garantizando diversión con gran desempeño, conquista lo hacen una apuesta imperecedera.

Una estructura conocida en México que no cambia, al menos no con brusquedad. Jetta mantiene formas que son siempre familiares para los conductores nacionales con trazos refinados para dotar a este sedán de personalidad.

Musculatura tenue sobre el capó que es complementada con una parrilla en negro estilo panal con dos identitarios: el logo de la marca y la inscripción GLI. Se suma en esta versión la fascia con toques en negro que acentúan el carácter deportivo del vehículo.

Faros estilizados con firma lumínica tipo C que dan paso a la nervadura y su continuidad en la línea del hombro. Ese trazo le da dinamismo al Jetta GLI junto con el paralelo por encima de los estribos laterales.

 

En la parte trasera es un acierto la sobriedad de los detalles en negro. El alerón y el difusor que enmarca el doble escape funcional son los dos únicos elementos en tonalidad oscura. Las calaveras horizontales junto con las direccionales se matienen estilizados como los juegos ópticos frontales.

Al interior Volkswagen apuesta por la fórmula conocida, pero suficientemente atractiva para garantizar el éxito de este sedán durante años. Habitáculo limpio, domina en el panorama visual y ayuda a destacar más los detalles en cromo que acentúan bien la conformación los elementos.

Volante multifunción. Sencillo, nada fuera de lo conocido. Comandos para volumen, llamadas y control crucero presentes en un timón con corte horizontal inferior para darle el aire racing.

Clúster digital con excelente visión al igual que la pantalla táctil orientada ligeramente hacia el conductor. Aire acondicionado de doble zona palanca de cambios y dos portavasos conjuntan la consola central.

Asientos en negro con forma tipo cubo que proporcionan una mejor sujeción. El espacio para piernas y cabeza en primera y segunda fila es suficiente. No es el más amplio, pero se pueda viajar con toda comodidad. Claro está, lo harán cuatro pasajeros, pues un quinto no irá tan cómodo por el túnel de transmisión.

Pisando el acelerador, Jetta GLI es garantía. Manejo ágil, bien plantado al suelo y con gran trabajo en curvas. La entrega de aceleración es poderosa, no escatima y es casi imperceptible el turbo lag.

Los cambios se efectúan puntuales. Son seis cambios, tanto versión manual y automática, suficiente para probar sus capacidades de años de historia.

La suspensión rígida actúa adecuadamente en la ciudad para las calles poco favorecidas por el paso del tiempo, mientras que en los tramos rápidos, hay suavidad y una seguridad que propicia a seguir acelerando.

Quizá lo único que podría ser un punto flaco para aquellos que buscan algo nuevo es que Volkswagen no experimente con uno de sus vehículos emblema. Hay deportividad, sin duda, pero nada exagerado fuera de lo que conocemos.

Para quienes van por una apuesta segura, es la opción ideal, ya que por generaciones, Jetta GLI ha respondido con creces a las expectativas que generó desde sus primeros modelos, y es algo que la marca alemana se esfuerza por mantener esa experiencia intacta.

FICHA TÉCNICA
JETTA GLI 2021
MOTOR
2.0L Turbo
230 caballos de fuerza
258 lb-pie de torque
Transmisión automática
6 velocidades
SEGURIDAD
Frenos ABS
Alerta de colisión
Sistema de alerta por cansancio
TECNOLOGÍA
Clúster digital de 10.65”
Compatibilidad Apple y Android
Iluminación ambiental personalizable

LEG