Foto: Archivo. La CNDH acreditó que Aburto fue torturado.
El Presidente señaló que en caso de que Aburto cuente su versión, el Estado lo protegería.

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) dirigió una recomendación a la Fiscalía General de la República (FGR) para que realice una nueva investigación en torno al caso de Mario Aburto Martínez, señalado como el autor material del asesinato de Luis Donaldo Colosio.

Lo anterior, especificó la CNDH, debido a que desde hace 27 años la víctima ha denunciado actos de tortura en su contra, además de que en el Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) se le prohibió la comunicación con el órgano defensor de los derechos humanos.

La CNDH recordó que la víctima fue detenida el 23 de marzo de 1994 en Lomas Taurinas, Tijuana, Baja California, al finalizar un evento de proselitismo político en el que un candidato a la Presidencia de la República fue herido por disparos de arma de fuego, falleciendo horas más tarde.

La Comisión informó que hace siete meses recibió una nueva queja por parte de Mario Aburto, donde señaló que desde hace 27 años ha denunciado actos de tortura reiterada y continuamente, puntualizando que, desde el 31 de agosto de 1994, existe en la FGR una investigación por esos hechos, agregando que reclama la reapertura de su caso para que se dé a conocer la verdad a toda la sociedad.

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«La víctima y sus familiares manifestaron a este Organismo Nacional que, durante 27 años, las autoridades penitenciarias lo han mantenido lejos de su familia, toda vez que los centros penitenciarios donde ha sido recluido se encuentran lejos del lugar donde radican, solicitando urgentemente su traslado a un Centro de Reinserción en Baja California», especificó en el comunicado.

La CNDH denunció que hubo omisiones del propio organismo desde abril de 1994 pues no acompañó al señalado para proteger sus derechos humanos y los de sus familiares.


De la misma manera, aseguró que una investigación posterior determinó que los Agentes del Ministerio Público Federal que intervinieron tanto en la detención como en las primeras diligencias ministeriales y en el traslado de la víctima a las instalaciones del Cefereso número 1, incurrieron en actos de tortura en su contra y los médicos que intervinieron en los hechos actuaron de forma irregular al pretender ocultar o tolerar dichos actos.

«También se acreditó que personal médico y custodios de dicho centro de reclusión incurrieron en actos de tortura y que el OADPRS incomunicó al quejoso y lo ha mantenido en Ceferesos lejanos al lugar en donde habita su familia, lo que constituye una violación a los derechos humanos a la integridad personal y trato digno», afirmó.

Debido a las nuevas consideraciones y hallazgos, la CNDH estableció que la FGR deberá realizar una investigación del caso que dio origen a la detención y sentencia de la víctima; además, estas nuevas diligencias se deberán abordar sin perjuicio y con perspectiva pro homine, aportar como prueba la propia recomendación y considerar las múltiples omisiones, ocultamientos y acciones generados en el pasado.

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A decir del órgano autónomo, esta nueva investigación o reapertura debe tener la finalidad subsanar deficiencias y llegar al pleno esclarecimiento de los hechos, «que permitan a la víctima y a la sociedad mexicana acceder al derecho a la verdad de manera individual y colectiva de las reiteradas violaciones a los derechos humanos cometidas, y que el Estado responda por sus actos, no solo a través de acciones de reconocimiento y reparación integral del daño, sino también mediante acciones y políticas de no repetición, para que hechos de este tipo no vuelvan a suceder al margen de la protección y garantía de los derechos humanos de cualquier persona, con el fin de romper el círculo de impunidad e injusticia que por décadas ha lastimado a nuestro país».

FF