9/11
Foto: AFP Después de las guerras mundiales, del final de la Guerra Fría y el colapso de la Unión Soviética, el 9/11 quizá sea el último paradigma internacional  

No, no es exagerado decir que los atentados del 11 de septiembre de 2001 cambiaron al mundo, y a 20 años de distancia quedan más claras algunas de las razones.

¿Qué pasó? Se lanzaron ataques terroristas coordinados contra Estados Unidos usando cuatro aviones de pasajeros secuestrados. Dos naves se estrellaron contra las Torres Gemelas del World Trade Center, en Nueva York. Una tercera contra el Pentágono, a las afueras de Washington; el cuarto (se dirigía hacia la Casa Blanca o el Capitolio) cayó en un campo en Pensilvania, luego que los pasajeros intentaran tomar el control. Ningún pasajero sobrevivió y 2 mil 995 personas murieron en total.

¿Quién lo hizo? Los ataques fueron reivindicados por Osama bin Laden, jefe de la organización terrorista internacional fundamentalista islámica Al-Qaeda, entonces reconocida por su carácter yihadista (guerra santa), la “vanguardia del Islam”. Osama fue asesinado por EU en mayo de 2011.

¿Por qué lo hicieron? El grupo fundado en 1988 buscaba unir al mundo musulmán, una especie de califato panislámico, y el medio era la guerra santa. Occidente, representado por Estados Unidos, era el enemigo, y el ataque era simbólico, generar un impacto psicológico en esa otra cultura que les impedía crecer y los oprimía.

¿Cual era el contexto y por qué fue tan importante? Era el inicio de un nuevo siglo y el mundo se entusiasmaba con la globalización, el Internet abría una oferta casi infinita de conocimiento, datos y comunicaciones compartidas entre casi todo el mundo… sobre todo el occidental.

El ataque mortal al símbolo del imperialismo, al corazón de Estados Unidos, no vino de otra nación ni fue por territorio, como era en las guerras tradicionales que el mundo conocía hasta entonces. Fue la primera vez que un ente paralelo demostraba esa capacidad de daño. Una organización internacional terrorista cuyas causas eran más bien ideológicas-religiosas, por eso muchos lo llamaron un “choque de civilizaciones”.

La apertura liberal de los países hacia el multilateralismo se desanimó, la nueva prioridad: la seguridad nacional, “nadie nos va a proteger, solo nosotros mismos”.

La rampante globalización y el cese de la rivalidad entre las potencias, al menos en el campo militar después de las grandes guerras, se paralizó. Cuando el mundo apenas se daba cuenta que la nueva gran amenaza sería tecnológica llegaron los ataques de Al-Qaeda para demostrar la fragilidad de las fronteras nacionales.

Autores como el británico Andrew Heywood destacan el aumento sustancial del “poder estatal”, la seguridad nacional reforzada y el aumento del gasto militar en las “guerras contra el terrorismo”, hoy probadas fallidas.

¿Un ejemplo común? Revisiones exhaustivas en aeropuertos, incisivos cuestionamientos y horas de espera antes del despegue.

Centennials aún ven un riesgo latente

Andrés Buen Abad, 23 años

“La primera vez que recuerdo haber escuchado del 9/11 fue entre los 7 y 8 años, mi papá me explicó sobre el derrumbe de las Torres Gemelas, mencionó que fue un momento de mucha incertidumbre, nadie sabía realmente porqué había sucedido, ni las consecuencias o el impacto que esto tendría.

“El problema del terrorismo ha estado muy presente en el panorama político internacional en los últimos 20 años, sin embargo, creo que por probabilidad no es la mayor amenaza que enfrentaremos en un futuro, ya que problemas como el cambio climático, las enfermedades y la salud a nivel mundial, así como la desigualdad social, son problemas más urgentes”.

Brenda Cruz, 24 años

“Tenía casi cinco años cuando pasó el atentado de las Torres Gemelas, estaba en casa y lo vi por televisión. Aunque no entendía muy bien lo que sucedía, puedo recordar las imágenes.

“Actualmente, a través de lo investigado, puedo decir que el terrorismo es un riesgo internacional, independientemente de que sea islámico o no, pues cualquier forma de dominación a través del miedo no es la mejor manera de negociar, sin embargo, sí ocurren atentados en uno u otro país y les funciona, ¿qué podría impedirles seguir dicha metodología en cualquier lugar del mundo? Organizaciones como la ONU deberían estar al pendiente de una conciliación entre países”.

Daniela Ramírez, 23 años

“El 11 de septiembre de 2001 yo tenía 3 años, por lo que no recuerdo el primer momento en que me enteré del ataque, solamente sé que crecí conociendo la historia de aquel atentado tan significativo para los estadounidenses, y que sin duda paralizó al mundo. Creo que el terrorismo islámico es un gran riesgo para el mundo, sobre todo por la manera en la que vulnera, esclaviza y minimiza a la mujer. Mientras sigan existiendo estos grupos opresivos y violentos no podemos descartar otro atentado de esa magnitud. Tomando en cuenta que los talibanes han tomado el control de Afganistán, tanto EU como Medio Oriente deben prevenir algo similar”.

David Becerril, 20 años

“Escuche por primera vez del 9/11 a la edad de 10 años, cuando se cumplía una década de la tragedia y vi un especial en un canal de noticias en la televisión.

“Actualmente considero que debemos ser conscientes de que, si bien existen muchos grupos terroristas en el mundo, ninguno ha representado tanto peligro para un país entero como el islámico, conformado por grupos como los talibanes, Daesh y Jorasán.

“Considero posible el hecho de que un atentado de esa magnitud se repita, incluso con mayor intensidad, es una bomba de tiempo; esto debido a las olas de violencia que vivimos diariamente, que normalizamos y no hacemos nada para detenerla”.

Felipe García, 20 años

“La primera vez que escuché del 9/11 tenía 4 años, ya que me gusta desde ese entonces ver las noticias. Se cumplían 4 años del fatídico suceso que aterrorizó a Nueva York. Considero que el terrorismo islámico está controlado, eso se supone, porque aunque hubo hace mucho una amenaza internacional por parte de ISIS, el control de está situación por parte de EU y Reino Unido ha hecho que se desmoronen los ataques. Los últimos ataques significativos de estos grupos fueron los hechos en la calles de París en 2015, y en el concierto de Ariana Grande en Manchester, en 2017. Un ataque a gran escala, como el del 9/11, no creo que vuelva a suceder”.

Guadalupe Reséndiz, 21 años

“Escuché del acontecimiento por primera vez cuando tenía alrededor de 6 años, estaba en una escuela bilingüe y cada mes debíamos hacer una portada alusiva a algún acontecimiento de Estados Unidos, fue así como mi profesor explicó a la clase lo que había sucedido en las Torres Gemelas.

“Si bien considero que existen otros casos iguales, no tienen el mismo reconocimiento que Al-Qaeda, pues los conflictos que ha mantenido con grandes naciones definitivamente los convierten en un grupo de alto riesgo. Considero que un atentado de esta magnitud es propenso a realizarse durante un acto público, donde estén puestos todos los ojos del mundo”.

Jeimy Souza, 21 años

“Desde pequeña, el 11 de septiembre ha sido una fecha que figura en mi mente como un evento trágico y considero que en la de muchas personas alrededor del mundo. Hoy en día, a pesar de que han pasado 20 años de la caída de las Torres Gemelas en Nueva York, el 11/9 continúa en nuestras mentes, pero sobre todo los últimos días, que hemos observado atentados terroristas, claro ejemplo, en el aeropuerto de Kabul. Sin duda, el terrorismo islámico es un riesgo internacional y los organismos como las Naciones Unidas deberían estar permanentemente preparados y prevenidos para este tipo de ataques, que causan la muerte de personas inocentes”.

LEG