Foto: Cuartoscuro / archivo PROSPERiA ha desarrollado diversos algoritmos para medir el riesgo y análisis de impacto de las enfermedades crónicas a través de la tecnología para lograr diagnósticos tempranos  

Se estima que una de cada tres personas que tiene Covid-19 y alguna comorbilidad está en riesgo de desarrollar la enfermedad grave y, en la pandemia el diagnóstico de los padecimientos crónicos como la diabetes o males cardiovasculares ha registrado un retraso ante la conversión de hospitales para atender pacientes con SARS-CoV-2.

De acuerdo con Abelardo Vidaurreta, director de Operaciones de PROSPERiA, entre enero y agosto de 2020 (cuando inició la pandemia) los decesos asociados a diabetes fueron 40% más de los esperados en relación con años anteriores, alcanzando una cifra de 98 mil 120 fallecimientos, de acuerdo con cifras del INEGI.

Ante ello, PROSPERiA ha desarrollado diversos algoritmos para medir el riesgo y análisis de impacto de las enfermedades crónicas a través de la tecnología para lograr diagnósticos tempranos.

De acuerdo con Cristina Campero, directora General de la empresa, el riesgo se puede medir a través de calculadoras que consisten en cuestionarios inteligentes basados en modelos entrenados con datos representativos de la población mexicana para identificar personas con una alta probabilidad de padecer o desarrollar diabetes y/o hipertensión y, además, estimar su riesgo de desarrollar complicaciones que amenazan la visión.

“Además, a las personas con diabetes y/o con alto riesgo de complicaciones visuales se les invita a un examen de fondo de ojo donde se les toman fotografías de retina en ambos ojos mediante un proceso rápido y ambulatorio con una cámara no invasiva, y las imágenes obtenidas se transfieren a una tableta, donde son analizadas de manera automática mediante RetinIA (plataforma de inteligencia artificial) para determinar si el paciente tiene lesiones o daños característicos de retinopatía diabética” y de esa manera ofrecer una atención temprana.

Cristina Campero informó que están trabajando con la iniciativa privada; no obstante, ya están en negociaciones con el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) para introducir estas calculadoras de riesgo en las Unidades de Medicina Familiar y lograr mejor control de enfermedades.

Asimismo, reconoció que será en los próximos años cuando se vea reflejado un aumento en los efectos de salud por diagnósticos tardíos de enfermedades.

LEG