Ángel Álvaro Peña

Pemex sigue siendo una empresa costeable y que puede contribuir enormemente a la economía del país. Las alternativas energéticas que algunos sugieren son muy costosas y además incrementarían la dependencia con otros países en esa materia que debe ser garante de soberanía.

Los combustibles fósiles son una riqueza que México debe explotar hasta el final, no usarla contamina también, no podemos erradicar el crudo de territorio mexicano como si fuera sargazo. Mientras se necesite para mover al mundo no podría desperdiciarse. No faltan aquellos que dicen que es necesario cambiar, de la noche a la mañana, por otro tipo de producción que en lugar de que lleguen divisas salgan. Ningún país del mundo lo hace.

Dentro de este mar de riqueza, la empresa petrolera italiana ENI descubrió hidrocarburos en el campo prospecto Sayulita-1EXP en aguas someras del Golfo de México, en el Bloque 10, en costas de la cuenca salina.

De acuerdo con estimaciones preliminares de la petrolera, el nuevo hallazgo puede contener entre 150 millones y 200 millones de barriles de petróleo crudo equivalente, es decir, crudo y gas.

Sayulita-1 EXP es el séptimo pozo perforado con éxito por dicha empresa, costa fuera de nuestro país en la cuenca salina del sureste, y el segundo pozo perforado en el Bloque 10, se ubica a 70 kilómetros de la costa y a 15 km del anterior descubrimiento de petróleo de Saasken que se evaluará hacia finales de este año.

La empresa comenta que México es un país central en la estrategia de su crecimiento orgánico futuro, ya que actualmente produce más de 20 mil barriles de petróleo y espera aumentar a 65 mil barriles diarios en 2022 para alcanzar una meseta de 90 mil barriles diarios en 2025.

A pesar de deudas y corruptelas de personal administrativo y de líderes gremiales que han impedido el crecimiento sano de la empresa, Pemex seguirá otorgando grandes ganancias a México. La lucha por el poder sindical actual crea pequeños líderes prácticamente aislados que sólo conocen en la sección donde trabaja y a veces ni eso.

Se hace necesario que Pemex sea puntal de la recuperación económica del país y tenga como dirigente de sus trabajadores alguien que conozca las operaciones, que conozca al personal y que éste lo conozca y lo reconozca. No puede improvisarse ya nada en esa empresa sin causar detrimento en su proceso de producción, de ahí que los mexicanos debemos estar atentos a lo que sucede dentro de un proceso de producción que debe ser limpio en todos los sentidos.

Muchos de los funcionarios que ahora están con un pie en la cárcel han tenido que ver con Pemex, ahí está Emilio Lozoya, quien sigue señalando cómplices dentro de una empresa que siempre debió ser ejemplo de transparencia.

PEGA Y CORRE. – Ildefonso Guajardo gastó 450.6 millones de pesos en obras de remodelación de las oficinas de la Secretaría de Economía, los trabajos se retrasaron un año, generaron sobrecostos millonarios para el erario y causaron daños al medio ambiente. Este es un delito más que se suma a las triquiñuelas de Guajardo cuando era titular de esa dependencia; donde se usaba a la Profeco como caja chica de la administración pública… Esta columna se publica los lunes, miércoles y viernes.

 

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