depresión suicidio
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En 2020 –año del confinamiento por la pandemia de Covid-19– se registraron en promedio 11 suicidios al día entre jóvenes de 15 a 34 años, cifra mayor a la reportada en 2018 y 2019 cuando se registraron 10 y 9.6 suicidios diarios, respectivamente, de acuerdo con el último reporte del Inegi.

Aburrimiento, tristeza, angustia y depresión son algunos de los sentimientos que afectan a los jóvenes y que debido al confinamiento del año pasado se dispararon, reconoció la doctora Angélica Juárez, académica de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

“La pandemia de Covid-19 hizo visible el tema de la salud mental y los problemas que ya estaban”, declaró en entrevista.

La especialista indicó que entre los jóvenes incrementaron los sentimientos negativos que, aunados a otros factores, pueden causar un mal desenlace. “El problema es que si un joven ya desde antes tenía otros factores que lo ponían en riesgo para el suicidio, como baja autoestima, impulsividad, problemas en la dinámica familiar, la pandemia lo que hizo fue acelerar el desenlace fatal”.

De acuerdo con el estudio “Prevalencia mensual de trastorno de ansiedad generalizada durante la pandemia por Covid-19 en México” del Instituto de Salud Pública, los expertos alertaron que las medidas de mitigación por la pandemia de Covid-19 “pueden provocar aumentos importantes en ansiedad, depresión y sentimientos de soledad”.

El mismo estudio destaca que la crisis sanitaria, económica y social “aumenta la presión psicológica debido a la carga adicional de trabajo doméstico y de cuidados, y por la pérdida de ingresos o trabajo”.

ESCUELA NO ES LA SOLUCIÓN

La doctora Angélica Juárez aclaró que el regreso a clases no es la solución a los problemas de los jóvenes, aunque reconoció que sí ayuda a despresurizar la situación por la que están pasando.

“La escuela sí es un medio donde podemos despejarnos de lo que pasa en casa y en ese sentido protege, pero no termina de resolver porque la escuela no puede tener el rol exclusivamente para resolver los problemas, eso sería muy injusto, porque también está la familia”.

Por ello, destacó la importancia de tener redes de apoyo y de hacer constantes campañas de difusión para saber qué se debe de hacer, qué centros de ayuda hay disponibles y cómo detectar alertas.

“Creo que la mejor estrategia es comunicándonos con nuestros jóvenes, esta es una buena manera de saber, preguntar cómo se sienten, en parte supervisarlos todavía, sobre todo a los menores de edad; tratar de ser sus aliados y con esto seguro nos enteramos de las cosas que les preocupan, duelen o que están haciendo”, recomendó.

Este diario publicó ayer que de acuerdo con un estudio realizado durante los primeros meses de la emergencia sanitaria por la Clínica de Trastornos de Sueño de la Unidad Iztapalapa de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), 70% de la población presentó síntomas de ansiedad y 75%, depresión.

LEG