La derrota de México en la final de la Copa de Oro ante Estados Unidos desnudó completamente al equipo tricolor que jugó un torneo muy irregular, con algunos chispazos, en algo que sin lugar a dudas es un fracaso muy grande que pone a su director técnico a resolver varios problemas que ya no se pueden ocultar.

Es un hecho que el plantel con el cual se jugó definitivamente estaba muy corto, sin embargo esto ya se sabía desde que se dejó en claro que el torneo importante y al cual se le daría preferencia serían los Juegos Olímpicos, motivo por el cual se enviaron ahí los refuerzos y todos aquellos jugadores que dieran la edad de competencia, dejando a la «mayor» sin una banca importante.

Por ejemplo, no había un substituto ideal de Chucky Lozano, vamos no teníamos un solo especialista por la banda, dejando todo esto en Tecatito Corona que simplemente no apareció en todo el torneo, mostrando una baja de juego muy importante.

Como volantes ofensivos solo tenía a Orbelín que tomó el lugar de Lozano con momentos buenos y otros malos, el joven Efraín Álvarez está muy verde para estas responsabilidades y así podemos ir encontrando varios puntos muy débiles.

Pero en honor a la verdad tampoco hay de donde escoger, no hay tanta materia prima para echar mano, lo cual nos lleva a aceptar que no tenemos para armar dos grandes selecciones al mismo tiempo y que el cambio generacional ya está ahí, pero dividido hoy en dos equipos pero en forma muy ajustada.

Así que debemos de aceptar que ya hay varios de los que estuvieron en la Copa Oro, que tienen que mejorar mucho su accionar, tipo Salcedo, Gallardo, Moreno, Pulido, Pizarro, Gutiérrez, Orbelín entre otros.

Pero esto lo tendrá que resolver Martino, que también debe darse cuenta que en la Selección Mexicana si se requieren de cambios tácticos, que no se puede quedar con su 4 3 3, porque no hay la materia prima para solventarlo con éxito, es urgente que trabaje más variantes para diferentes momentos de partido y para diferentes rivales.

El cambiar de técnico en este momento no es solución, claro que Martino tiene mucha responsabilidad de lo sucedido, pero también es parte del proceso del Tri de los Olímpicos, así que ahora a resolver en las eliminatorias llevando realmente a quien esté mejor, porque hoy ya no basta el nombre, sino la calidad, el momento y la mentalidad.

Dejo al final al futbolista, que tiene mucho de responsable, cada uno deberá de hacer su propio análisis, pero es increíble la falta de precisión mostrada, la falta de capacidad de definición, solo ellos sabrán que tanto se cuidaron las piernas y que tanto arriesgaron, porque era notorio que no todos estaban al mismo nivel.

Es momento de resolver, de retomar el rumbo y engancharse en el camino eliminatorio, que es el más importante.

 

@raulsarmiento