La pandemia por Covid-19 es sin duda el mayor desafío al que se ha enfrentado la educación privada en México, pues muchos padres de familia, limitados por la compleja situación económica, decidieron ya no inscribir a sus hijos en el último ciclo escolar, lo que trajo una disminución importante de la matrícula estudiantil y, en consecuencia, la falta de ingresos, desempleo de profesores y finalmente, institutos en quiebra.

«Un pilar tan importante para el desarrollo económico de una sociedad como lo es la educación, es el sector más golpeado en toda esta crisis», resaltó en entrevista con 24 HORAS, Thiago Ramos, director general de Credis, financiera boutique mexicana. Donde explicó que se prevé un escenario peor: la saturación de las escuelas públicas, las cuales no están preparadas para recibir a más alumnos en el próximo inicio de clases planeado para el 30 de agosto y que podría ser presencial.

Prueba de lo anterior es el Producto Interno Bruto destinado a la educación pública y que hasta hoy permanece sin modificaciones en 4.9%, reflejando que no se han considerado las adecuaciones infraestructurales ni pedagógicas para un regreso seguro contemplando a la población estudiantil que se integrará.

En este contexto, Thiago Ramos resaltó la importancia de que los colegios particulares acondicionen sus instalaciones para recuperar a su alumnado en el posible retorno presencial, pero la mayoría se verá incapaz de lograrlo por las pérdidas económicas derivadas de la migración a los centros educativos públicos.

Frente a esto, el directivo señaló que el apoyo económico hacia más escuelas particulares por parte del gobierno ha sido mínimo, lo que deja como última alternativa el acceso a líneas crediticias provenientes de bancas privadas, pero en muchos casos inalcanzables para las escuelas particulares por la informalidad financiera en la que se encuentran.

«Antes de la epidemia, los colegios privados ya tenían dificultad de acceso al crédito en general, y esto sucede porque no cumplen con todos los requisitos que el sistema financiero exige», comentó el directivo, agregando que mantener parte de los ingresos en efectivo, no reportarlos completamente y tener gastos que no son propios de la naturaleza de la operación, evitan alcanzar una estructura sofisticada que haga frente a la banca privada y sobre todo, soporte una crisis como la actual.

«Es importante que una escuela particular tenga la capacidad de solicitar y obtener un crédito, porque en un momento como este donde necesita levantar la mano y pedir ayuda, puede costarle más trabajo obtenerla», mencionó el director, caso contrario si el colegio se encuentra preparado con sus declaraciones al día, una explicación convincente de su funcionamiento o crecimiento.

«Visualizamos una oportunidad para que las financieras se flexibilicen y acerquen al sector educativo privado», finalizó Thiago Ramos, haciendo un llamado a estas empresas para que descubran el potencial de las escuelas particulares como negocios magníficos, y a lo que Credis se suma con su nueva línea de crédito enfocada en apoyar al único sector que permanece cerrado y pagando el precio de la pandemia.

 

PL