“Me cogió con las dos manos por el pelo y me dijo: ¡Por mercenario!”. Un maestro denuncia abusos en Cuba

“Nos decían que nosotros éramos unos maricones, chupa pinga y que nos iban a coger el culo. Nos tuvieron contra la pared durante dos horas”, narró Leonardo Romero

“Me cogió con las dos manos por el pelo y me dijo: ¡Por mercenario!”. Un maestro denuncia abusos en Cuba
Foto: AFP Leonardo Romero se encuentra en reclusión domiciliaria, acusado de desorden público


El pasado domingo 11 de julio, Cuba sumó una nueva página a su historia, esta vez destacada por la serie de manifestaciones que se registraron en diferentes partes de La Isla, protestas organizadas por los habitantes en reclamo al gobierno encabezado por el presidente Miguel Díaz-Canel.

Protestas que en momentos se vieron envueltas por las detenciones por parte de los elementos de seguridad cubano en contra de los habitantes que solicitaban libertad y vacunas en un momento en que Cuba registraba otra cifra récord de contagios por Covid-19; pero que en algunos casos, solamente se encontraban en el lugar equivocado.

Sin duda, una imagen que destacó fue la detención del estudiante universitario de Física, Leonardo Romero Negrín, de 22 años de edad; quien describió cómo fue preso y golpeado durante las manifestaciones del 11 de julio, al tratar de proteger a uno de sus alumnos.

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“Yo venía desde el barrio de Jesús María, y cuando crucé la calle Monte vi un tumulto de personas corriendo, gente gritando. Fui hacia la derecha, al Saratoga. No me metí, pero ganas no me faltaron de hacerlo porque vi manifestantes con la cabeza partida, recibiendo golpes, gente que se estaba manifestando pacíficamente y lo decía.

“Estaba caminando y vi a un alumno mío en medio de la manifestación. Él tenía una cámara y estaba grabando. Lo sostuve por el brazo para evitar que alguien se lo llevara o que un tumulto de gente viniera y le diera de golpes”, narró el estudiante para el portal La Joven Cuba.

LO QUE ME HICIERON A MÍ FUE POCO 

Mientras se encontraba en la acera del hotel Saratoga, su alumno fue golpeado por cuatro civiles; al tratar de protegerlo ya que se encontraba tirado en el suelo, lo cogieron varios oficiales, “me hicieron una llave, me dieron de golpes, pero no fue ahí donde me golpearon de verdad”.

El joven universitario fue trasladado a la estación Dragones, “cuando entramos me tiraron en el piso de un estrallón y entre cuatro personas me cayeron a patadas por todas partes. Me cubrí la cara con los antebrazos y siguieron dándome de patadas”.

Situación que dejó a Leonardo Romero con un antebrazo hincado y colores en una costilla. Sin embargo, el sufrimiento no terminó para el universitario. Posteriormente fue llevado a un patio y un oficial con una tabla lo volvió a golpear en las piernas, situación que lo dejó con cicatrices.

“Cuando iba a salir de allí vino otro oficial, el 03912 de la estación de Dragones, y le dijo a dos personas que aguantaran, me cogió con las dos manos por el pelo y me dijo: ¡Por mercenario!. Me dio un cabezazo por la nariz, casi me desmayé, y siguieron dándome golpes antes de trasladarme a la estación de Zanja”.

Después de que los uniformados lo presentaron ante un médico, Leonardo Romero quiso presentar una denuncia ante un mayor, pero el oficial le respondió “yo no tengo nada que hablar contigo”.

De acuerdo con el universitario, lo que vivió fue poco, ya que había personas con moretones en el ojo, la cara hinchada, otros con yeso o con dedos fracturados.

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“Cuando me estaban interrogando le pregunté al instructor su nombre y le pedí que trajeran al oficial de guardia. Eso fue al segundo día. Le dije que quería denunciar a todos los que estaban dando golpes ahí y me respondieron que yo estaba en medio de un proceso, que no podía hacer una denuncia”, señaló.

Los maltratos por parte de los oficiales se replicaron, incluso fue desnudado junto con otras personas para insultarlos. “Nos decían que nosotros éramos unos maricones, chupa pinga y que nos iban a coger el culo. Nos tuvieron contra la pared durante dos horas, llevábamos cuarenta minutos desnudos esperando, venían por detrás y me halaban el pelo -lo tengo largo-, y me decían: ‘Chinita, con este pelito se puede hacer tremendo peluquín’. Me tocaban las nalgas, a mí y a otros también”.

Durante su detención y ante la falta de información, lo ocurrido con Leonardo Romero Negrín, de 22 años, quien ya enfrentaba un proceso por la manifestación del pasado 30 de abril en la calle Obispo, fue difundido en diferentes medios de comunicación, incluso Human Rights Watch señaló que desconocía el paradero del estudiante de física.

Actualmente, Leonardo Romero se encuentra en reclusión domiciliaria, acusado de desorden público. “Pero yo les dije que no desordené nada. En la cámara del Saratoga está todo, cuadro por cuadro. Yo solo estaba parado, ni siquiera grité aunque hubiera querido hacerlo pero no lo hice por lo del proceso anterior. Lo único que hice fue ponerme arriba de mi alumno para que no le dieran golpes”.

OH