Toyota dio una prueba de su última joya: GR Yaris, pocket rocket que fue desarrollado para el Campeonato Mundial de Rally, pero que la marca nipona ha puesto a disposición para que los amantes de la adrenalina gocen de sus desempeño en las calles. En una prueba en pista, tuvimos la oportunidad de ver hasta dónde es capaz de responder a la exigencia.

Mañana fría que paulatinamente entró en calor gracias a la acelerada de GR Yaris en le pista del Centro Dinámico Pegaso en Toluca. Entre los afortunados de probar una de las pocas unidades destinadas a México, estuvimos nosotros.

La emoción de escuchar el rugido del motor a la distancia se incrementa al ver ese compacto que no luce intimidante hasta que está uno a bordo. Una vez en el habitáculo, hay que acomodarse, ajustar el asiento, colocar el cinturón de seguridad, y la diversión inicia con la puesta en marcha.

 

Despegue, pero no como cualquier compacto. Como no podía ser de otra forma, la trasmisión es manual. Apenas disponemos a acelerar y se siente la patada del motor que no va a escatimar en la potencia para satisfacer la experiencia en pista.

Primera velocidad, se enciende el apetito por ir más rápido. El rugido exige que la segunda marcha entre en acción.

Procedemos a darle gusto y de paso a ponernos en modo Sebastien Ogier. El ambiente, la aceleración del motor turbo, el olor y el asfalto por delante crean la atmósfera.


Las éses, antes de encararlas, entra la tercera marcha y de inmediato el juego con el volante el freno y el acelerador.

Una dinámica que de a poco se hace adictiva mientras la curva más pronunciada ya en cuarta marcha se asoma con aspecto retador para que probemos la maniobrabilidad del GR Yaris. El manejo de la transferencia de peso es tremenda. Salimos de ella y de nuevo a sortear curvas.

Nuestro piloto experimentado, Carlos, nos dio las recomendaciones necesarias para salir bien librados de esa primera vuelta, y al llegar al inicio, empezamos de nuevo el recorrido, con más deseo que habilidad, pero sintiéndose parte del equipo Gazoo Racing.

Una vez terminado el circuito, hay que probar en el slalom. Prueba donde requiere un poco más de pericia, pero igualmente adictiva a más no poder.

Más que comprobadas sus virtudes como auto de competencia. La gente de Toyota se encargó de detallarnos qué hace de GR Yaris tan espectacular. También se comprende cómo es que en 24 horas se agotaron las 300 unidades destinadas para México.

Cuando uno ve y comprueba cada uno de los detalles que Toyota puso para que este auto de rally se convierta en un juguete asombroso, se comprende porqué su éxito en ventas.

Acabados bien detallados. No hay lujo, pero ese no es el objetivo. Hay calidad, deportividad, agresividad. Hay una sensación particular. Hay sensaciones que nos dejan con deseo de más y que esperamos repetir posteriormente para contar con un análisis más a fondo de este pequeño monstruo de las pistas sinuosas.

LEG