turismo espacial
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El primer vuelo tripulado de la empresa de turismo espacial Blue Origin despegará el martes con cuatro pasajeros a bordo, tres hombres y una mujer, que se instalarán detrás de grandes ventanales para no perderse nada del espectáculo.

La tripulación estará integrada por el capitán Jeff Bezos, el hombre más rico de la Tierra y propietario de la nave y quien acaba de dejar la dirección de Amazon para dedicarse a otras aventuras, como sus expediciones espaciales. 

A esta “expedición” se une su hermano, Mark Bezos; la decana, Wally Funk, de 82 años, pionera y leyenda de la aviación, y Olivier Daemen, el joven holandés de 18 años, cuyo padre participó en la subasta del cuarto lugar en New Shepard, pero fue un magnate anónimo quien lo ganó.

¿Serán pronto algo anticuados los saltos en paracaídas? Para vivir experiencias extremas y admirar la Tierra desde arriba (pero muy arriba), los viajes espaciales podrían convertirse en el nuevo regalo de moda. Al menos con un poco más de paciencia y mucho dinero (pero mucho dinero). 

Estos vuelos los ofrecen dos empresas que se posicionan en el nicho de los viajes cortos al espacio, de unos pocos minutos de estadía: Blue Origin, del multimillonario Jeff Bezos, y Virgin Galactic, del también multimillonario Richard Branson.

Pero más allá de estas dos empresas hay otras opciones como por ejemplo, dos personas podrán acceder por sorteo a uno de los primeros vuelos de Virgin Galactic: las inscripciones están abiertas hasta el 1 de septiembre. 

Otra opción es participar en un reality show televisivo. El programa Space Hero, con el aval de la NASA, se propone enviar al ganador de la competición a la Estación Espacial Internacional (ISS) en 2023.

Por bastante menos que los vuelos de Branson y Bezos, (unos 125.000 dólares por persona), se puede abordar la nave de Space Perspective, una cápsula con una vista de 360°, que ascenderá lentamente suspendida de un globo aerostático del tamaño de un estadio de fútbol. 

No obstante, a pesar de las vistas espectaculares, solo irá a una altitud de 30 km y aún estará lejos del límite del espacio y la ingravidez. 

Las 300 plazas disponibles para 2024, año en que debutará esta atracción, se han vendido todas, pero están habilitadas las reservas para 2025. 

Ah, pero nada es tan sencillo como pagar por un lugar en esta carrera espacial, pues debes tener una buena forma física; no sufrir vértigo, poder subir el equivalente a siete pisos en menos de 90 segundos (para la torre de lanzamiento) y no pesar más de 100 kg. 

Sobre SpaceX -propiedad de otro multimillonario, Elon Musk– planea igualmente vuelos de turismo espacial, aunque mucho más ambiciosos, de varios días y hasta mucho más lejos. 

El precio del viaje a bordo del cohete Falcon 9, que propulsa la cápsula Dragon, asciende a decenas de millones de dólares. 

En septiembre, una misión fletada por el magnate estadounidense Jared Isaacman, Inspiration 4, debe llevarlo a él y a otros tres pasajeros a la órbita de la Tierra. 

Para enero de 2022, tres empresarios viajarán a la ISS con un astronauta experimentado. La misión, denominada Ax-1, está organizada por la empresa Axiom Space, que contrató otros tres vuelos futuros con SpaceX. 

La compañía de Musk también tiene previsto un viaje en órbita para cuatro personas, organizado por Space Adventures, la misma encargada del vuelo del multimillonario japonés Yusaku Maezawa a la ISS en diciembre, pero a bordo de un cohete Soyuz ruso. 

Maezawa prevé realizar en 2023 un viaje alrededor de la Luna, esta vez a bordo de un cohete aún en desarrollo por SpaceX, el Starship. Dijo que quería llevarse a ocho afortunados con él en proceso de selección… pero las inscripciones ya están cerradas.

LEG