La ventaja de un deportista transgénero en una competencia es relativa y no es para todos los deportes; en algunos casos puede ser hasta desventaja, reflexiona Joanna Harper científica, también transgénero que asesora al COI, a propósito de la inclusión de Laurel Hubbrard y Deng Wei en los Olímpicos de Tokio.

Hasta ahora, los Juegos Olímpicos eran una competencia donde acudían hombres y mujeres por nacimiento, pero en Tokio se verá a Laurel Hubbard, una levantadora de pesas que nació como Gavin, y que en 2013 inició su transición de género, lo cual desató una gran polémica para aceptar deportistas transgénero en la máxima justa deportiva del planeta.

Será la primera atleta transgénero a la cual se le permite competir en unos Juegos Olímpicos. Hubbard estará en Japón en halterofilia dentro de la categoría de más de 87 kilogramos, y a pesar de que no nació como mujer, los parámetros del Comité Olímpico Internacional la consideran una mujer con todos los derechos.

Joanna Harper, científica y exaleta transgénero especialista en transiciones de género en los deportistas, además de asesorar al COI en las normativas para permitir que atletas que pasaron por una transición de género, charló con 24 HORAS sobre los motivos que le permitieron a Hubbard competir en Tokio.

“El cambio de sexo no afecta a la altura, así que en los deportes que la estatura es relevante, podrían tener alguna ventaja. Además, los cambios cardiovasculares no están completos hasta terminar la terapia hormonal, pero a efectos de fuerza muscular la transición no cambia al 100% de típico hombre a típica mujer, sino que se queda en un punto entre hombre y mujer, por lo que también pueden tener ventaja”, sentenció Harper en entrevista.

Laurel Hubbard cuenta con 43 años, y a pesar de que cuenta con marcas muy aceptables dentro de su prueba, es la china Deng Wei la máxima favorita, y ella apenas tiene 23 años. El cambio de sexo de la neozelandesa podría darle alguna ventaja, pero luchar contra el tiempo, es imposible.

POLÉMICA POR LA MENSTRUACIÓN

Hubbard, a pesar de su cambio de género, nunca pasará por una menstruación, y sobre eso, Harper aclaró lo siguiente: “Cuando las mujeres cisgénero están en su período, pierden sangre y eso las debilita mucho, por lo que sería imposible que compitan en una prueba como la halterofilia, por lo que muchas deportistas toman pastillas anticonceptivas para alterar su menstruación y que no coincida con su participación en las competencias a las que acudan. Por eso Hubbard no está en ventaja en este sentido”.

Harper comparó las ventajas y desventajas de Hubbard con un automóvil. “Al transicionar, su capacidad aeróbica y su fuerza muscular descienden, pero su estructura y sus huesos permanecen igual. Tienen mayores cuerpos, impulsados por una masa muscular y una capacidad aeróbica menor. Es como un coche grande con un motor pequeño, compitiendo contra un coche pequeño con un motor pequeño”.

Más requisitos para mujeres trans

La transición para un hombre transgénero puede darles algunas ventajas, pero si el caso es de mujer a hombre, lejos de tener una ventaja, es lo contrario. “Para una mujer trans es muy complicado cumplir con los requisitos de 10 nanomoles de testosterona por litro de sangre, y Hubbard los cumple, y para un hombre trans existe la creencia de que no puede competir con hombres cisgénero, pues nunca alcanzará su fuerza física, y habría que estudiar cada caso”.

“El mundo está listo para recibir a los atletas transgénero, pero las mujeres que pasaron por una conversión de sexo, son bienvenidas, mientras no sean ganadoras”, aseguró entre risas, pero instantes después, se puso más seria, y dijo que eso le preocupa, pues el mundo está abierto a las personas trans en muchos aspectos, pero en el deporte parece más complicado.

Por lo pronto, Laurel Hubbard será la primera atleta abiertamente declarada transgénero en unos Juegos Olímpicos, y eso no gustó mucho entre sus competidoras, y no será hasta la misma competencia que se compruebe si tiene alguna ventaja sobre el resto de las demás.

Después de los Juegos nipones el COI tiene planeada una reunión para estudiar las normas y los parámetros con los atletas transgénero, pues el ultimo estudio, donde se dieron las reglas para aceptar a Hubbard, fueron en 2016.

Habrá otra atleta trans

Chelsea Wolfe competirá en Tokio en la prueba de ciclismo BMX y también es una mujer transgénero. La estadounidense forma parte, como suplente, del equipo nacional. Como protesta, Wolff dijo que su objetivo es subir al podio y quemar una bandera estadounidense

LEG