Luis de Tavira y Aurora Cano hacen participar a los espectadores que acuden con ingenuidad a ver La fundamentalista, como ancianos de un asilo y pacientes de un hospital psiquiátrico, en el drama del finlandés Juha Jokela sobre la trascendencia de la vida de Uno en los Otros, para responder a las preguntas: ¿Qué es el fundamentalismo? ¿Quién es fundamentalista?

La obra, producción de la compañía Teatro de Babel, vuelve a escenarios mexicanos prácticamente cerrados un año por la pandemia, para su primera temporada en el Julio Castillo del Centro Cultural del Bosque (atrás del Auditorio Nacional), la cual estará presentándose hasta el próximo 11 de julio.

Marcos (De Tavira), un polémico pastor y teólogo apodado en los medios amarillistas El Reverendo Escándalo, explica al público la razón por la cual colgó los hábitos al rememorar un reencuentro con Heidi (Cano), mujer madura absorbida por una secta religiosa a quien conoció desde niña pero que se alejó de él después de que en un campamento intentara abusar de ella.

Dirigida por el español Ignacio García para la compañía de Nicolás Alvarado y Cano, quien además adaptó al mexicano el drama de Jokela, no se queda solo en la denuncia sobre el fanatismo ni sobre la intolerancia. Detrás de las puertas que Marcos y Heidi abren en el escenario se esconde un drama más profundo, sartreano, sobre la repercusión de “las pequeñas cosas” que les hacemos para toda la vida a los demás. El infierno, sí, son los otros, nos recuerda.

A lo largo del drama, Marcos intentará redimir a Heidi de lo que él considera un fanatismo peligroso, mientras Heidi intentará redimirlo de aquello que ella cree es un ejercicio de soberbia ciega e incongruente. Mientras ambos intentan salvarse el uno al otro, quedan atrapados en un amor pasional que les cambia la vida sin que al parecer se salven de nada ninguno de los dos.

La puesta en escena ya se había presentado con gran éxito en septiembre de 2019 en el teatro Salvador Novo del Centro Nacional de las Artes (Cenart) y en Polivalente de San Luis Potosí. Surgió luego de la participación de México como país invitado en el DramaFest de Finlandia.

Participan también en el equipo creativo, Sergio Villegas, en el diseño de escenografía; Raúl Munguía, en la iluminación; y Edyta Rzewuska, en el diseño de vestuario.

En palabras del propio De Tavira, esta obra trata de enfrentar el problema de la experiencia interna del espíritu entre los humanos, quienes intentan hallar un sentido que no encuentran en el mundo del fundamentalismo del mercado, o en el de las religiones extremas.

Para Cano se trata de “una historia de amor oscura, que se desarrolla y enreda en medio del desencuentro religioso; es el relato de dos personajes muy asimétricos en el sentido generacional”.

Las funciones, con cupo limitado y uso obligatorio de cubrebocas dentro de la sala, son los jueves y viernes a las 20 horas, sábados a las 19 y domingos a las 18 horas.

LEG