Hinchas argentinos celebraron el martes los 35 años del gol del siglo marcado por Diego Maradona a Inglaterra en el Mundial de México 1986, a la hora exacta en sus casas, en redes sociales y en el estadio donde debutó en primera división a los 15 años.

La celebración fue organizada bajo el hashtag «GritaloporD10s!». El gol convertido después de aquella asombrosa ‘apilada’ (gambeteó a seis rivales), fue calificado como el mejor en la historia de la Copa del Mundo, según la web oficial de la FIFA en 2002.

Cuando en Brasil se disputa la Copa América 2021, la primera desde que el legendario Maradona murió el 25 de noviembre pasado a los 60 años, la Asociación de Fútbol Argentino (AFA) invitó a los seguidores de la Albiceleste a sumarse a la evocación en una iniciativa inédita que sumó miles de adhesiones.

Mientras los europeos se empecinan en recordar la célebre ‘mano de Dios’, como el propio capitán del campeón del mundo 1986 bautizó su primer gol a Inglatera en aquel histórico partido de cuartos de final, los argentinos ponen el acento en el segundo tanto, cuando el ’10’ arrancó en el campo rival y tras dejar atrás a 6 ingleses, incluido el arquero Peter Shilton, anotó el que para muchos es el mejor de la historia.

A todo volumen volvió a escucharse el histórico relato del periodista uruguayo Víctor Hugo Morales. «Y cuando la pelota vuelva a entrar, vamos a gritarlo para que se escuche hasta el cielo. ¡Volvamos a gritarlo otra vez!», se lee en un tuit de la selección de Argentina.

«Ese gol inauguró la mística argentina. Diego es fundador de la mística argentina en el deporte. Porque la hizo posible en el fútbol y la trasladó evidentemente a los otros deportes. Existe en todos los seleccionados nacionales una forma de mística que, para mí, viene del fútbol y el fútbol la toma de la impronta de Diego», dijo Víctor Hugo Morales, narrador que se hizo famoso por el relato del gol de Diego en el Estadio Azteca.

Fue una revancha deportiva

Ese partido tuvo una connotación especial para los argentinos que lo vivieron como una suerte de revancha cuando aún estaba fresca la derrota en la guerra de las Islas Malvinas, cuatro años antes, en la que murieron 649 soldados argentinos y 255 del lado británico

LEG