A pesar de la pompa y circunstancia de la visita oficial del “presidente Kambala”, los asuntos de México fueron degradados de la Oficina Oval de la Casa Blanca, de la vicepresidencia y del Departamento de Estado a la supervisión directa de la United States Agency International of Development (USAID), una oficina con mayor fama pública de intervencionismo ilegal en países subordinados a Washington.

Este dato se localiza en el memorándum de entendimiento México-EU formado por la vicepresidencia de EU y el Gobierno de México -dos niveles jerárquicos diferentes- en la reciente visita oficial-no oficial de la vicepresidenta Kamala Harris, mientras el presidente Joseph Biden atendía asuntos más importantes de su agenda con los siete países más ricos del mundo, con el bloque militar renovado de la OTAN y, sobre todo, con el presidente ruso Vladimir Putin.

Y si bien la vicepresidenta Harris dejó la impresión de que tiene en sus manos la relación directa con México, resulta que el principal socio comercial de Washington, el país fronterizo más delicado del sur estadounidense y la nación con mayor potencial geopolítico regional solo alcanzará espacios en la USAID.

El expediente México asignado a la USAID tiene tres referentes básicos: por un lado, el hecho de que representa la oficina de intervención directa de EU en otros países para influir en el rumbo político vía el financiamiento de organizaciones locales con dinero de Washington; por otro lado, la designación de Samantha Power como administradora de la USAID, a partir de su pensamiento intervencionista revelado de manera clara en su libro Problema Infernal (FCE); y finalmente el financiamiento de USAID a la oposición mexicana en las pasadas elecciones como un franco intervencionismo político electoral de EU en asuntos internos mexicanos.

Zona Zero

  • De acuerdo con el memorándum entregado por la cancillería mexicana al Senado, la USAID y la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional administrarán el plan México-EU para combatir las causas estructurales de la migración irregular de El Salvador, Guatemala y Honduras hacia territorio estadounidense. El memorándum establece que se aumentará la presencia de la USAID en México y en Centroamérica a partir de los intereses de la Casa Blanca.

 

(*) Centro de Estudios Económicos, Políticos y de Seguridad.

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