El Congreso de Sinaloa aprobó ayer reformas al Código Familiar estatal para extender las figuras del matrimonio y el concubinato a las personas del mismo sexo.

En sesión de Pleno y con el voto unánime de los 23 legisladores, se avalaron cambios a los artículos 40 y 165 de dicho ordenamiento para dar cumplimiento a un mandato judicial.

De esta manera, Sinaloa se suma a Baja California Sur, Campeche, Coahuila, Colima, Ciudad de México, Chihuahua, Hidalgo, Michoacán, Morelos, Nayarit, Oaxaca, Quintana Roo, San Luis Potosí y Tlaxcala, entidades que contemplan las figuras de matrimonio entre personas del mismo sexo.

En el Código Familiar se aprobó establecer que el matrimonio es una institución por medio de la cual se establece la unión voluntaria y jurídica y de dos personas, con igualdad de derechos, deberes y obligaciones, en la que ambos se procuran respeto y ayuda mutua.

En tanto, el concubinato es la unión de dos personas, quienes sin impedimentos legales para contraer matrimonio, hacen vida en común de manera notoria y permanente durante dos años continuos o más.

LA HISTORIA DETRÁS

El tema se remonta al 18 de junio de 2019, cuando el Congreso de Sinaloa discutió, por primera ocasión, la unión civil entre personas del mismo sexo; sin embargo, en esa ocasión, en votación cerrada de 20 en contra y 18 a favor, los cambios quedaron estancados.

Ante el escenario, diversos colectivos consideraron que sus derechos humanos habían sido vulnerados, por lo que interpusieron un amparo ante el Poder Judicial de la Federación, mismo que fue resuelto a su favor el pasado domingo.

El Segundo Tribunal Colegiado con sede en Culiacán dio la razón a los colectivos LGTBT+ y ordenó al Congreso a llevar al Pleno, ayer, el dictamen nuevamente.

Pero el Tribunal fue más allá y ordenó que los artículos 40 y 165 del código debían ser reformados para hacer legal la unión de personas del mismo sexo.

“El voto en contra vulnera los derechos humanos de las personas que pertenecen a la comunidad LGBT”, determinó la autoridad.

 

LEG